Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

sábado, 3 de octubre de 2026

Esperar la felicidad del Cielo


Mis hermanos, si la fe nos hace descubrir a Dios presente, la esperanza nos hace efectuar todo lo que realizamos en vista sólo de agradar al buen Dios, con el feliz pensamiento de la recompensa eterna. Hermanos míos, ya que la virtud de la esperanza alivia tanto nuestros males, veamos juntos en qué consiste esta bella y preciosa virtud.

Sí, hermanos, tenemos la felicidad de conocer por la fe que hay un Dios que es nuestro Creador, nuestro Salvador y soberano Bien que nos ha creado para conocerlo, amarlo, servirlo y poseerlo. La esperanza nos enseña que, aunque indignos de esa felicidad, la podemos esperar por los méritos de Jesucristo. Mis hermanos, para rendir nuestras acciones en dignas de ser recompensadas, se necesitan tres cosas: la fe, que nos hace descubrir a Dios presente; la esperanza por la que todo realizamos en vista sólo de agradar al buen Dios; el amor, que nos une a él como a nuestro soberano Bien. Si, mis hermanos, no conoceremos nunca el grado de gloria que cada acción nos procura en el cielo, cuando la realizamos con pureza por el buen Dios. Los mismos santos que están en el cielo no lo pueden comprender. (…)

Dirán ustedes ¿qué quiere decir esta palabra “esperar”? He aquí, hermanos. Esperar es suspirar por algo que nos hará felices en la otra vida, es desear ardientemente la liberación de los males de esta vida y querer la posesión de todo tipo de bienes capaces de realizarnos plenamente. (…) Agrego que es necesario que nuestra esperanza sea universal, es decir, que tenemos que recurrir al buen Dios en todo lo que nos ocurre.

 San Juan María Vianney (1786-1859)

presbítero, párroco de Ars
Sermón (Sermons de Saint Jean Baptiste Marie Vianney, Curé d'Ars, II, Ste Jeanne d'Arc, 1982), trad. sc©evangelizo.org

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