Dios nos llama de diversas maneras, con sermones o con buenos
libros y cosas muchas que habéis oído, o enfermedades, trabajos, y también con
una verdad que enseña en aquellos ratos que estamos en la oración; aunque esa
oración sea floja, la tiene Dios en mucho.
No os desconsoléis aunque no respondáis luego al Señor, que bien sabe Su Majestad aguardar muchos días y años, en especial cuando ve perseverancia y buenos deseos.
No os desconsoléis aunque no respondáis luego al Señor, que bien sabe Su Majestad aguardar muchos días y años, en especial cuando ve perseverancia y buenos deseos.
(Santa Teresa de Jesús, "Las Moradas")







