Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

martes, 3 de noviembre de 2015

Dos caminos.




Matar el error, amar al que yerra

A veces no nos terminamos de decidir a ir por el camino del bien, del cumplimiento de los Diez mandamientos, y queremos también transitar por el camino del placer y del pecado. Pero ya el Señor nos ha dicho en su Evangelio que el camino que lleva a la Vida, es decir, al Cielo, es el camino estrecho del cumplimiento de los mandamientos.

No podemos andar por los dos caminos al mismo tiempo, como quien le enciende una vela a Dios y otra vela al demonio, pues en realidad le está encendiendo dos velas al demonio.


Dios y Satanás son irreconciliables, ¿y queremos reconciliarlos nosotros en nuestro interior? Estamos muy equivocados y ya es tiempo de que tomemos en serio nuestra vida, porque es la única que tenemos, y debemos aprovecharla para hacer méritos para ganarnos el Paraíso y evitar el Infierno eterno.

El demonio usa la táctica de siempre, la que usó con Eva. Efectivamente el diablo quiere sugerirnos que Dios manda cosas imposibles, o muy difíciles, como es el caso del cumplimiento de los Diez Mandamientos. Así le dijo a Eva, que el fruto prohibido no era malo, y que era inofensivo, e incluso bueno para adquirir sabiduría.

Ahora el demonio actúa así con nosotros, nos quiere hacer creer que los mandamientos de Dios son un capricho de Él, y que hay que satisfacer todas nuestras pasiones, porque se vive una sola vez y hay que aprovechar la vida.

Como al diablo le dio buen resultado la primera tentación, la sigue usando ahora con los incautos, y ojalá nosotros no seamos de su número, porque cueste lo que cueste debemos obedecer a Dios, que manda cosas justísimas, y en cambio el diablo es el homicida que nos quiere perder para siempre.

Seamos astutos y no nos dejemos embaucar por este Mentiroso ángel de las tinieblas, porque lo único que importa en este mundo es que salvemos nuestra alma. Todo lo demás es secundario.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Con estas oraciones puedes pedirle a Dios por tus familiares difuntos







"Una flor sobre su tumba se marchita, una lágrima sobre su recuerdo se evapora. Una oración por su alma, la recibe Dios", decía San Agustín. Cada 2 de noviembre la Iglesia recuerda con mucho cariño a los fieles difuntos y por ello te recomendamos estas oraciones por las almas de tus familiares que ya partieron a la Casa del Padre.

Por un niño

Señor, tú que conoces nuestra profunda tristeza por la muerte del (de la) niño(a) N., concede a quienes acatamos con dolor tu voluntad de llevártelo(a), el consuelo de creer que vive eternamente contigo en la gloria. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por un joven

Concede, Señor, la felicidad de la gloria eterna a tu siervo(a) N. a quien has llamado de este mundo cuando el vigor de la juventud embellecía su vidacorporal; muestra para con él (ella) tu misericordia y acógelo(a) entre tus santos en el canto eterno de tu alabanza. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por los padres y abuelos

¡Oh Dios! Nos mandaste honrar padre y madre. Por tu misericordia, ten piedad de mi padre (madre) y no recuerdes sus pecados. Que yo pueda verlo (la) de nuevo en el gozo de eterno fulgor. Te lo pido por Cristo nuestro Señor. Amén.

En caso de accidente o suicidio

Escucha, Señor, las súplicas de tu pueblo unidas a las lágrimas de dolor que sentimos por la muerte inesperada de nuestro(a) hermano(a) N., y haz que alcance tu misericordia y goce para siempre de la luz de aquella patria en que no hay más sufrimiento ni muerte. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración en el cementerio el día de los fieles difuntos

La costumbre de visitar los cementerios el día de difuntos es una buena oportunidad para orar por ellos y afirmar nuestra fe en la resurrección.

Proponemos para esta ocasión la siguiente celebración.

A/. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. T/. Amén.

A/. Bendigamos al Señor que, por la resurrección de su Hijo, nos ha hecho nacer a una esperanza viva. T/. Bendito seas por siempre, Señor.

A/. Hermanos: Todos tenemos familiares y amigos que han muerto. Hoy los recordamos a ellos y a todos los que han fallecido y los encomendamos a la misericordia de Dios. En este cementerio nos unimos para afirmar nuestra fe en Cristo que ha vencido la muerte y nuestra esperanza de que él vencerá también nuestra muerte y nos reunirá con nuestros seres queridos en su reino de gloria. Que esta celebración nos anime a ser fieles al Señor y a seguir los buenos ejemplos que nuestros familiares nos dejaron en su vida. Comencemos reconociendo nuestros pecados ante el Señor (momentos de silencio).

Tú que resucitaste a Lázaro del sepulcro, SEÑOR, TEN PIEDAD.
Tú que has vencido la muerte y has resucitado, CRISTO, TEN PIEDAD.
Tú que nos has prometido una vida eterna contigo, SEÑOR, TEN PIEDAD.

A/. El Señor todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. T/: Amén.

L/. Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (6, 3-4. 8-9).

“Hermanos: Los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo, fuimos incorporados a su muerte. Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte para que, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva... Por tanto, si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él”. Palabra de Dios. T/. Te alabamos, Señor.

A/. Hermanos: Invoquemos con fe a Dios Padre todopoderoso que resucitó de entre los muertos a su Hijo Jesucristo para la salvación de todos.
Para que afiance al pueblo cristiano en la fe, la 28 esperanza y el amor,
roguemos al Señor. Todos: TE LO PEDIMOS, SEÑOR.

Para que libere al mundo entero de todas sus injusticias, violencias y signos de muerte, roguemos al Señor.
Para que acoja e ilumine con la claridad de su rostro a todos los que han muerto en la esperanza de la resurrección, roguemos al Señor.
Para que reciba en su reino a N. y N. (se pueden decir nombres) y a todos los difuntos de nuestras familias, roguemos al Señor.
Para que nuestra visita y nuestras ofrendas de flores, velas y comida sean signos de nuestra fe en la vida más allá de la muerte, roguemos al Señor.
Para que la fe en Cristo mueva nuestros corazones para dar frutos de solidaridad y de justicia, roguemos al Señor.

A/. Oremos, hermanos, como Jesús mismo nos enseñó.
T/. Padre nuestro... Dios te salve María... Gloria al Padre...
A/. El Dios de todo consuelo, que con amor inefable creó al hombre y en la resurrección de su Hijo ha dado a los creyentes la esperanza de resucitar, derrame sobre nosotros su bendición. T/. Amén.
A/. Él nos conceda el perdón de nuestras culpas a los que vivimos en este mundo y otorgue a los que han muerto el lugar de la luz y de la paz. T/. Amén.
A/. Y a todos nos conceda vivir eternamente felices con Cristo, al que proclamamos resucitado de entre los muertos. T/. Amén.
A/. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre. T/. Amén.
A/. Dales, Señor, el descanso eterno T/. Y brille para ellos la luz perpetua.
A/. Que las almas de todos los fieles difuntos por la misericordia de Dios descansen en paz. T/. Amén.






https://www.aciprensa.com/noticias/con-estas-oraciones-puedes-pedirle-a-dios-por-tus-familiares-difuntos-66381/

domingo, 1 de noviembre de 2015

Noviembre: Mes de los Difuntos



Dijo Jesús a Sor Natalia Magdolna:

“Ustedes no deben estar tan ansiosos acerca del destino de los difuntos. Si quieren orar por ellos, sólo digan: ¡Jesús mío, yo no me inquieto por esta alma, confío en tu misericordia y bondad. Hágase tu voluntad; Tú sabes cómo quería esa alma!"

Oración por los difuntos (Dictada a María Valtorta)

24 de octubre de 1944.

...escribo todo lo que Jesús dicta:

"Llega el mes dedicado a los difuntos. Ruega así por ellos:

¡Oh Jesús!, que con tu gloriosa Resurrección nos has mostrado cómo serán eternamente los 'hijos de Dios', concede la santa resurrección a nuestros seres queridos, fallecidos en tu Gracia, y a nosotros, en nuestra hora. Por el sacrificio de tu Sangre, por las lágrimas de María, por los méritos de todos los Santos, abre tu Reino a sus espíritus. 

¡Oh Madre!, cuya aflicción finalizó con la alborada pascual ante el Resucitado y cuya espera de reunirte con tu Hijo cesó en el gozo de tu gloriosa Asunción, consuela nuestro dolor librando de las penas a quienes amamos hasta más allá de la muerte, y ruega por nosotros que esperamos la hora de volver a encontrar el abrazo de quienes perdimos.
Mártires y Santos que estáis jubilosos en el Cielo, dirigid una mirada suplicante a Dios, y una fraterna a los difuntos que expían, para rogar al Eterno por ellos y para decirles a ellos: 'He aquí que la paz se abre para vosotros'. 

Amados, tan queridos, no perdidos sino separados, que vuestras oraciones sean para nosotros el beso que añoramos, y cuando por nuestros sufragios estaréis libres en el beato Paraíso con los Santos, protegednos amándonos en la Perfección, unidos a nosotros por la invisible, activa, amorosa Comunión de los Santos, anticipo de la perfecta reunión de los 'benditos' que nos concederá, además de gozarnos con la visión de Dios, el encontraros como os tuvimos, pero sublimados por la gloria del Cielo".

La santa Misa (Sor Natalia Magdolna)

Me había dado cuenta cómo en el purgatorio las almas están sedientas de la Sangre de Jesús. Le pregunté a Jesús de esto y Él me dijo: 

–Mientras en la tierra se siga celebrando una sola santa Misa, mi Sangre seguirá cayendo abundantemente sobre la humanidad y las almas serán purificadas. La plenitud de este misterio es conocido sólo por la Santísima Trinidad y permanecerá un misterio hasta que la última persona deje la tierra. 


–Jesús mío, ¿y qué pasará si solamente una santa Misa es celebrada en la tierra?
–Aún entonces mi Sangre será derramada abundantemente en las almas, tanto en la tierra como en el lugar de la purificación




santisimavirgen.com.ar/almasdelpurgatorio.

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