Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

sábado, 6 de junio de 2026

Reflexión de hoy...

 La Palabra de hoy nos pone delante dos modos de vivir la fe: el de quien aparenta mucho y se busca a sí mismo, y el de quien, sin ruido, se entrega entero a Dios.

Y el Señor ve la diferencia.

1️⃣ San Pablo dice a Timoteo: «proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo».

No le pide que diga lo que gusta escuchar. Le pide fidelidad.

Porque llegará un tiempo en que muchos buscarán maestros “a la medida” de sus propios deseos.

2️⃣ Esa tentación no es solo de otros tiempos.

También hoy podemos rodearnos de voces que confirmen lo que ya queremos pensar, sentir o hacer.

Pero el Evangelio no está para acariciar nuestros caprichos: está para salvarnos.

3️⃣ Por eso Pablo habla con tanta seriedad: «arguye, reprocha, exhorta con toda magnanimidad y doctrina».

No se trata de gritar más.

Se trata de amar más: corregir con caridad, enseñar con verdad, acompañar con paciencia y no vender una fe rebajada.

4️⃣ En el Evangelio, Jesús denuncia a los escribas que buscan honores, puestos y apariencias.

Rezaban mucho por fuera, pero devoraban los bienes de las viudas.

Cuando la religión se convierte en escaparate, deja de servir a Dios y empieza a servirse de Dios.

5️⃣ Y entonces aparece la viuda pobre.

No tiene ropajes amplios.
No ocupa primeros puestos.
No presume de nada.

Solo entrega dos monedillas.

Pero Jesús dice que ha dado más que nadie, porque ha dado «todo lo que tenía para vivir».

6️⃣ Dios no mide como nosotros.

Nosotros contamos cantidades.
Dios mira el corazón.

Nosotros vemos lo visible.
Dios ve la entrega.

Y a veces lo más grande ante Dios pasa completamente desapercibido ante los hombres.

7️⃣ La viuda pobre nos enseña qué es la verdadera pobreza de espíritu: no vivir agarrados a nosotros mismos.

No dar solo lo que sobra.

No ofrecer a Dios un hueco, una migaja, una apariencia.

Sino poner la vida en sus manos.

8️⃣ San Pablo, al final de su vida, puede decir: «he combatido el noble combate, he acabado la carrera, he conservado la fe».

No dice: me aplaudieron, me entendieron, me dieron la razón.

Dice algo mucho más grande: fui fiel.

9️⃣ Ahí está la llamada de hoy: conservar la fe, proclamar la verdad, vivir sin apariencia y entregar a Dios la vida entera.

No todos harán ruido.

No todos ocuparán puestos.

Pero el Señor sigue mirando el corazón.

Y eso, al final, es lo decisivo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...