Señor, llénanos de tu amor desde esta mañana en adelante y deja que tu paz acompañe cada momento de nuestro día.
Señor mío y Dios mío, esta mañana venimos a Ti reconociendo que sólo Tú eres nuestro verdadero refugio. Antes de que existieran las montañas, antes de que aparecieran la tierra y el mundo, Tú eras Dios de eterno en eterno. En medio de la naturaleza fugaz de nuestras vidas, nuestras luchas y preocupaciones, Tú permaneces firme, eterno y lleno de misericordia hacia nosotros.
Enséñanos, Señor, a vivir con sabiduría y humildad, recordando que nuestros días pasan rápidamente y que todo en esta vida encuentra sentido sólo en Ti. Que no perdamos el tiempo desviándonos de Tu voluntad o poniendo nuestro corazón en lo fugaz, sino que aprendamos a vivir cada día con mayor fe, mayor amor y mayor confianza en Tu presencia.Llénanos de Tu amor a partir de esta mañana y deja que Tu paz acompañe cada momento de nuestro día. Incluso en medio de las pruebas, el cansancio y los silencios del alma, que sigamos descubriendo Tu mano sosteniéndonos y guiándonos con paciencia y ternura.
Concede, Señor mío y Dios mío, que contemplemos también Tus obras en las pequeñas cosas: en una palabra que consuela, en una conversación providencial, en una sonrisa sincera, en el silencio de la oración y en toda señal de Tu infinita bondad hacia nosotros.
Eres nuestro refugio en los días buenos y en los difíciles, nuestra esperanza cuando el corazón flaquea y nuestra fuerza cuando sentimos el peso del viaje. No permitamos que nunca nos alejemos de Ti.
Amen.
Fuente:FE y más FE.
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