Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

martes, 7 de marzo de 2017

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.



Padre… Así me invita el Evangelio a llamarte. Tú, el creador de todas las estrellas y planetas; Tú que me pensaste con amor desde toda la eternidad. Tú que, pase lo que pase, haga lo que haga, nunca dejarás de ser mi Padre.

Eres mi Padre aun cuando yo no me comporte como tu hijo. Tú te mantienes fiel en la cruz con los brazos abiertos para acoger siempre a todos tus hijos.

Eres Padre y sufres al ver que tantas veces yo no sé ser hermano de los demás. No hay dolor más grande para un padre que ver cómo sus hijos se pelean como animales, se usan como a cosas y se matan como a enemigos.

Padre, perdóname por no haberme comportado siempre como un verdadero hijo tuyo; por haber pasado tantas veces indiferente ante mi hermano que sufre pidiendo limosna por la calle o que me ha reclamado un poco de atención y cariño en mi propio hogar.

Enséñame a ser un verdadero hijo tuyo, un hermano de mi hermano. Ayúdame, Padre, a saber recibir tu infinito amor, y dame la gracia de aprender a recibir el amor que Tú me tienes.



«Decir “Padre nuestro”, significa decir: Tú que me das la identidad y tú que me das una familia. Es tan importante la capacidad de perdón, de olvidar las ofensas, esa sana costumbre de: “venga, déjalo estar… que se encargue el Señor” y no guardes rencor, resentimiento y ganas de venganza. Así si vas a rezar y dices solo “Padre”, pensando a quien te ha dado la vida y te da la identidad y te ama, y dices “nuestro” perdonando a todos, olvidando las ofensas, es la mejor oración que tú puedas hacer. En este contexto, se ruega a todos los santos y a la Virgen, todo, pero el fundamento de la oración es el “Padre nuestro”.»

(Homilía de S.S. Francisco, 16 de junio de 2016, en santa Marta).



www.regnumchristi.org

lunes, 6 de marzo de 2017

Oración de Sanación



Mi Señor, Tú me has llamado a ser feliz, a caminar con valentía ante los nuevos desafíos que me va presentando la vida sabiendo que intervienes en cada paso que doy, confiando todo bajo tu cuidado de Padre generoso.

Estoy necesitando de tu amor y de tu presencia en este día para que me acompañes con todas tus fuerzas y asuma mis compromisos con valor y optimismo. Tú eres lo mejor que tengo, el brillo que da sentido a mi vida.

Oh mi Dios, ven y toma mis manos y prepáralas para actuar con servicio, compasión y tenga actos de caridad con los demás. Como lo dijo San Juan de la Cruz: "en el atardecer de nuestras vidas seremos juzgados en el amor".

Pues, aquí me tienes Señor, este siervo tuyo quiere y desea siempre estar dispuesto a servirte con amor, a ver tu rostro en los más necesitados y hacerles sentir tu cercanía y tu apoyo incondicional

Quiero amarte y servirte y para eso necesito de tu poder sanador y restaurador, necesito ser fiel a tus principios y estar lleno de tu bondad para poder irradiar la esperanza prometida en tus Palabras

Sólo Tú, Dios de mi vida, puedes llenar de pureza y nobleza mi alma, que es la que necesito para brindar una atención generosa y llena de caridad. Obras son amores, y quiero que mis obras sean en el mejor regalo de amor que pueda ofrecerte.

Gracias por tu actuación poderosa en mi vida, por darme parte de tu Gloria y por dirigir mis pasos con sabiduría ¡Quédate cerca de mí!

Cuento con tu bendición y tu gracia que me bastan para entregar tu amor y tu bondad a todos los demás. Confío en tu poder hoy, mañana y siempre. 

Amén


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