Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

lunes, 14 de julio de 2014

Que siempre sientas el amor...





Deseo que halles serenidad y tranquilidad en un mundo que no siempre entenderás.

Que el dolor que hayas sentido y los conflictos en los que hayas estado, te den más fuerzas para transitar por la vida enfrentando a cada situación nueva con valor y optimismo.

Ten la seguridad de que siempre habrá personas cuyo amor y comprensión siempre estarán allí, incluso cuando más sientas la soledad.

Que siempre encuentres suficiente bondad en los demás, que te haga creer en un mundo de paz.

Que hayan para ti una palabra amable, un gesto reconfortante, una sonrisa cálida, todos los días de tu vida, y que siempre recibas esos dones... y también los des.

Recuerda el amanecer cuando te parezca que la noche no termina.

Enséñales a amar a quienes saben odiar, y déjate amar mientras vayas por el mundo.

Que las enseñanzas de quienes admiras se hagan parte de ti, para que puedas aplicarlas.

Recuerda, que aquellas personas cuyas vidas has tocado y quienes han tocado la tuya siempre son parte de ti, aún si los encuentros fueran menos de los que desearías.

Es la esencia del encuentro, lo que es más importante que su forma.

Que nunca te produzcan desesperación los asuntos materiales, y que, más bien, aprecies el valor inconmensurable de la bondad en tu corazón.

Cada día, encuentra el tiempo para apreciar la belleza y el amor en el mundo a tu alrededor.

Date cuenta que cada persona tiene habilidades sin límite, aún cuando cada uno de nosotros es diferente a su manera.

Lo que sientas que te falta en un aspecto, pudiera estar
más que compensado en otro.

Lo que sientas que hoy te falta, bien pudiera ser una de tus principales fortalezas de mañana.

Que siempre veas el futuro lleno de promesas y posibilidades.
Aprende a ver todo, absolutamente todo, como una experiencia verdaderamente enriquecedora.

Que siempre encuentres suficiente fuerza interior, para que tú puedas darte cuenta de lo que vales, y no te vuelvas dependiente de lo que digan los demás acerca de tus logros.

Deseo que siempre sientas el amor...


sábado, 12 de julio de 2014

Mi mamá me ha dicho: “dirígete a la Virgen y ella te dirá lo que debes hacer”



Recuerdo una vez en el Santuario de Luján (Argentina), yo estaba en el confesonario, delante del cual había una larga fila. Había también un muchacho todo moderno, con los aretes, los tatuajes, todas estas cosas... Vino para decirme lo que le sucedía.

Era un problema grande, difícil. Y me dijo: “yo le he contado todo esto a mi mamá, y mi mamá me ha dicho: dirígete a la Virgen y ella te dirá lo que debes hacer”. He aquí a una mujer que tenía el don de consejo. Esto es el don de consejo. Esa mujer humilde, sencilla, dio a su hijo el consejo más verdadero.

En efecto, este muchacho me dijo: “he mirado a la Virgen y he sentido que tengo que hacer esto, esto y esto...” Yo no tuve que hablar, ya lo habían dicho todo su mamá y el muchacho mismo. Esto es el don de consejo. Vosotras, mamás, que tenéis este don, pedidlo para vuestros hijos: el don de aconsejar a los hijos es un don de Dios.

Papa Francisco
Catequesis de 7 de mayo de 2014

jueves, 10 de julio de 2014

En los caminos difíciles



Acoge, Corazón de Jesús,
los movimientos, a veces complicados y sin rumbo,
de todos los corazones de los creyentes.
Son muchas las dificultades que nos asolan.
Parece como si los acontecimientos
y las ideas del nuevo mundo
marchasen irremediablemente, y con ventaja,
por delante de nosotros.

Tú, Señor, nos dijiste:
“vosotros sois la luz del mundo”
Ayúdanos, con la fuerza de la verdad,
a iluminar los rincones
de nuestros pensamientos y de nuestra sociedad
Que no pase, ni un solo día,
sin dejar de hacer algo por tu Reino
de ofrecernos, en algo, por tu Reino
de avanzar, con alguien, por tu Reino.

Haz, Corazón de Jesús,
que lejos de lamentarnos por lo que nos acontece
pongamos nuestra esperanza en Ti:
sólo así no desfalleceremos.
Pongamos nuestras ilusiones en Ti:
sólo así nuestra alegría será verdadera
Pongamos nuestra fuerza en Ti:
sólo así dejaremos de estar débiles
Pongamos nuestro pensamiento Ti:
sólo así dejaremos de estar perdidos.

Permite, Corazón de Jesús,
que pongamos nuestras vidas, al lado de la tuya,
nuestros sentimientos, al compás de los tuyos,
nuestras manos, tomadas a las tuyas,
nuestros caminos, avanzando junto a los tuyos,
nuestra fe, alimentada y rejuvenecida
por la luz de tu Palabra y la fuente de la Eucaristía.
Amén.

P. Javier Leoz

miércoles, 9 de julio de 2014

“No descuides la práctica de la corrección fraterna”



No descuides la práctica de la corrección fraterna, muestra clara de la virtud sobrenatural de la caridad. Cuesta; más cómodo es inhibirse; ¡más cómodo!, pero no es sobrenatural. -Y de estas omisiones darás cuenta a Dios. (Forja, 146)
Cuando en nuestra vida personal o en la de los otros advirtamos algo que no va, algo que necesita del auxilio espiritual y humano que podemos y debemos prestar los hijos de Dios, una manifestación clara de prudencia consistirá en poner el remedio oportuno, a fondo, con caridad y con fortaleza, con sinceridad. No caben las inhibiciones. Es equivocado pensar que con omisiones o con retrasos se resuelven los problemas.
La prudencia exige que, siempre que la situación lo requiera, se emplee la medicina, totalmente y sin paliativos, después de dejar al descubierto la llaga. Al notar los menores síntomas del mal, sed sencillos, veraces, tanto si habéis de curar como si habéis de recibir esa asistencia. En esos casos se ha de permitir, al que se encuentra en condiciones de sanar en nombre de Dios, que apriete desde lejos, y a continuación más cerca, y más cerca, hasta que salga todo el pus, de modo que el foco de infección acabe bien limpio. En primer lugar hemos de proceder así con nosotros mismos, y con quienes, por motivos de justicia o de caridad, tenemos obligación de ayudar: encomiendo especialmente a los padres, y a los que se dedican a tareas de formación y de enseñanza. (Amigos de Dios, 157)


http://www.opusdei.es/es-es/dailytext/
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...