Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

jueves, 10 de enero de 2013

¡Dios nunca se equivoca!



Un rey que no creía en la bondad  de DIOS.

Tenía un siervo que en todas las situaciones le decía:
Mi rey, no desanime porque todo lo que Dios hace
es perfecto, ¡Él no se equivoca!
 
Un día ellos salieron para cazar y una fiera atacó al rey.
Su siervo consiguió matar al animal, mas no pudo evitar
que el rey perdiese un dedo de la mano.
 
Furioso y sin mostrar gratitud por haber sido salvado,
el Rey dijo: ¿Dios es bueno? Si Él fuese bueno
yo no habría sido atacado y perdido mi dedo.
 
El siervo apenas respondió: Mi Rey, a pesar de todas
esas cosas, sólo puedo decirle que Dios es bueno;
y ‘El sabe el porqué de todas las cosas
 
Lo que Dios hace es perfecto. ¡Él nunca se equivoca!
Indignado con la respuesta, el rey mandó a apresar
a su siervo. Tiempos después, salió para  otra cacería
y fue capturado por salvajes que hacían sacrificios humanos.
 
En el altar, listos para sacrificar al rey, los salvajes
percibieron que la víctima no tenía uno de los dedos
y lo soltaron: él no era perfecto para ser ofrecido a los dioses.
 
Al volver para el palacio, mandó a soltar a su siervo
y lo recibió muy afectuosamente. 
Mi siervo: ¡Dios fue realmente bueno conmigo!
Escapé de ser sacrificado por los salvajes,
¡justamente por no tener un dedo!
Mas tengo una duda: Si Dios es tan bueno,
¿por qué permitió que tú, que tanto lo defiendes, fueses preso?
 
Mi rey, si yo hubiese ido con usted en esa cacería,
habría sido sacrificado en su lugar, pues no me falta ningún dedo.
Por eso, recuerde: todo lo que Dios hace es perfecto:
¡Él nunca se equivoca!
 
Muchas veces nos quejamos de la vida y de las cosas
aparentemente malas que nos pasan, olvidándonos
que nada es por  casualidad y que todo tiene un propósito.
Todas las mañanas, ofrece tu día al Señor Jesús.
 
Pide a Dios inspirar tus pensamientos, guiar tus actos,
apaciguar  tus sentimientos. Y nada temas, pues
¡DIOS NUNCA SE EQUIVOCA!
 
¿Sabes por qué tu recibiste este mensaje?
Yo no lo sé, mas Dios sabe, pues Él nunca se equivoca...
 
El camino de Dios es perfecto y  su palabra sin impureza. 
Él es el camino de todos los que en Él confían,
como dice en 2 Samuel 22, 31.
 
Con certeza este  mensaje llegó en  buena hora hasta ti.
Dios está colocando en tu corazón el deseo de enviar
este mensaje para alguien.
No sientas vergüenza.
Tú lo mandarás para la persona correcta
Dios sabe de eso muy bien, ¿sabes por qué?
porque ¡DIOS NUNCA SE EQUIVOCA!
.
celebrandolavida.org

miércoles, 9 de enero de 2013

El Fundador del Opus Dei



El Fundador del Opus Dei ya prometió su ayuda: “Cuando el Señor me llame y me lleve al Cielo, desde allí os podré ayudar mucho más y con mucha eficacia”. Desde el día de su fallecimiento, el 26 de junio de 1975, comenzaron a llegar a la sede de la Prelatura del Opus Dei, en Roma, desde todas las partes del mundo, relatos de favores atribuidos a la intercesión de San Josemaría Escrivá de Balaguer : conversiones, decisiones de practicar a fondo la fe cristiana, curaciones, favores materiales... Es el eco de una devoción que la Santa Sede ha calificado como “un auténtico fenómeno de piedad popular”. http://www.es.josemariaescriva.info/articulo/oracion-de-la-estampa-de-san-josemaria-en-todos-los-idiomas



Oración
Oh Dios, que por mediación de la Santísima Virgen otorgaste a San Josemaría, sacerdote, gracias innumerables, escogiéndole como instrumento fidelísimo para fundar el Opus Dei, camino de santificación en el trabajo profesional y en el cumplimiento de los deberes ordinarios del cristiano: haz que yo sepa también convertir todos los momentos y circunstancias de mi vida en ocasión de amarte, y de servir con alegría y con sencillez a la Iglesia, al Romano Pontífice y a las almas, iluminando los caminos de la tierra con la luminaria de la fe y del amor.

Concédeme por la intercesión de San Josemaría el favor que te pido... (pídase). Así sea.

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

Dios te ama. Te ama totalmente.

Quien quiera que seas tú, cualquiera que sea tu condición existencial, Dios te ama.
Te ama totalmente.

La mayor prueba del amor de Dios se manifiesta en el hecho de que nos ama en nuestra condición humana, con nuestras debilidades y nuestras necesidades. Ninguna otra razón puede explicar el misterio de la cruz.
Ser cristianos no es, primariamente, asumir una infinidad de compromisos y obligaciones, sino dejarse amar por Dios.
Gracias al amor y misericordia de Cristo, no hay pecado, por grande que sea, que no pueda ser perdonado, no hay pecador que sea rechazado. Toda persona que se arrepiente será recibida por Jesucristo con perdón y amor inmenso.
El amor de Dios hacia nosotros, como Padre nuestro, es un amor fuerte y fiel, un amor lleno de misericordia, un amor que nos hace capaces de esperar la gracia de la conversión después de haber pecado.

El hombre tiene íntima necesidad de encontrarse con la misericordia de Dios hoy más que nunca, para sentirse radicalmente comprendido en la debilidad de su naturaleza herida; y sobre todo para hacer la experiencia espiritual de ese amor que acoge, vivifica y resucita a la vida nueva.
En vuestras dificultades, en los momentos de prueba y desaliento, cuando parece que toda dedicación está como vacía de interés y de valor, ¡tened presente que Dios conoce vuestros afanes! ¡Dios os ama uno por uno, está cercano a vosotros, os comprende! Confiad en Él, y en esta certeza encontrad el coraje y la alegría para cumplir con amor y con gozo vuestro deber.

Volved a encontrar el camino que lleva a Dios. No a un Dios cualquiera, sino al Dios que se ha manifestado Padre en el rostro amabilísimo de Jesús de Nazaret. Recordad ciertamente el abrazo tierno y afectuoso del Padre cuando vuelve a encontrar al hijo «pródigo». Dios ama el primero. Si os dejáis encontrar por Él, vuestro corazón hallará la paz. Será fácil responder a su amor con amor. Para entender, basta pensar en Jesús sobre la cruz y en el ladrón crucificado con Él, a su lado. Jesús le aseguró: «Hoy estarás conmigo en el paraíso.»

No olvidéis que el Señor escucha vuestra oración. En el silencio de la cárcel, incluso cuando os invade la melancolía y os sentís oprimidos por la amargura de la incomprensión y el abandono, nada puede impediros que abráis el corazón a la oración y al diálogo con Dios, que conoce la verdad de la vida de cada uno y puede repetir a quien le confía su propia pena e implora su ayuda: «Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más. »

Dios ama a todos sin distinción y sin límites. Ama a aquellos de vosotros que sois ancianos, a quienes sentís el peso de los años. Ama a cuantos estáis enfermos, a cuantos sufrís de sida o de enfermedades relacionadas con el sida. Ama a los parientes y amigos de los enfermos, y a quienes los cuidan. Nos ama a todos con un amor incondicional y eterno.

Puede acaso una mujer olvidarse de su hijo pequeño, no compadecerse del hijo de sus entrañas? Aunque ellas se olvidaran, yo no te olvidaría.» El amor de Dios es tierno y misericordioso, paciente y lleno de comprensión. En la Sagrada Escritura, así como en la memoria viva de la Iglesia, el amor de Dios es ciertamente descrito, y ha sido experimentado, como el amor compasivo de una madre.
Cristo invita a sus oyentes a poner su esperanza en el cuidado amoroso del Padre: «No andéis preocupados por lo que comeréis o beberéis; no os preocupéis… Vuestro Padre sabe muy bien que tenéis necesidad de ello. Buscad, más bien, el reino de Dios.»

La paz viene cuando aprendemos a descansar en la providencia amorosa de Dios, sabiendo que el deseo de este mundo pasa, y que solamente su reino perdura. Poner nuestro corazón en las cosas que duran es estar en paz con nosotros mismos.

«Dios es amor.» Por tanto, cada uno puede dirigirse a Él con la confianza de ser amado por Él.
El amor de Dios es un amor gratuito, que se adelanta a la espera y a la necesidad del hombre. «En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó.» Nos ha amado primero, ha tomado la iniciativa. Esta es la gran verdad que ilumina y explica todo lo que Dios ha realizado y realiza en la historia de la salvación.

Desde siempre, Dios ha pensado en nosotros y nos ha amado como personas únicas. A cada uno de nosotros nos conoce por nuestro nombre, como el Buen Pastor del Evangelio. Pero el proyecto de Dios sobre cada uno de nosotros se revela gradualmente, día tras día, en el corazón de la vida. Para descubrir la voluntad concreta del Señor sobre nuestra vida, hay que escuchar la Palabra de Dios, rezar, compartir nuestros interrogantes y nuestros descubrimientos con los otros, a fin de discernir los dones recibidos y hacerlos producir.

El amor de Dios hacia los hombres no conoce límites, no se detiene ante ninguna barrera de raza o de cultura: es universal, es para todos. Sólo pide disponibilidad y acogida; sólo exige un terreno humano para fecundar, hecho de conciencia honrada y de buena voluntad.

 Juan Pablo II 

 http://encuentra.com/textos_para_la_oracion/dios_te_ama_14429/

martes, 8 de enero de 2013

Correr a Dios


 
Hay en nuestro mundo una costumbre
que se va agudizando cada vez más.
Y es la costumbre, incluso diría yo la manía,
de ir corriendo a Dios de nuestro mundo.
Correrlo de la familia, porque no nos sirve,
porque estorba, porque es molesto.
Correrlo de la sociedad, correrlo del mundo cultural,
correrlo incluso de las iglesias.
No queremos saber nada de Él.


¿Por qué? Porque nos estorba,
nos fastidia, nos molesta.
Porque no lo necesitamos ya,
más aún, hay gente que presume
de haber logrado este gran triunfo:
ya hemos puesto al hombre en su lugar.
No necesitamos de Dios.


Pero, ¿qué es lo que realmente sucede?
El que pierde no es Él,
el que pierde es el hombre.
Y, así, podemos constatar estadísticamente
que los lugares donde Dios está ya casi fuera,
el hombre se ha vuelto contra sí mismo.
Hay, casualmente, más suicidios,
casualmente más egoísmo.
Hay, casualmente también,
más guerras, más violencia.


¿Por qué en nuestro siglo ha habido
tantas guerras, hay tantos desastres,
hay tantos suicidios?
¿No será por esa manía de darle
un puntapié a Dios y correrlo de nuestro mundo?


Repito que el que pierde no es Él,
porque Él está tranquilo. Él nos ve, Él dice:
a ver que puede hacer el hombre solo, sin Mí.
Y el resultado es trágico.
Por eso, hay todavía algunos
que le queremos decir a Él:
no te vayas, por favor, porque entonces
nos va a ir muy mal.


¡Pobre hombre!
Has corrido a Dios de tu mundo,
y te estás muriendo.
¿A quién vas a recurrir ahora?
 
P. Mariano de Blas, L.C.
 celebrandolavida.org

domingo, 6 de enero de 2013

Solemnidad de la Epifanía del Señor


 
El 6 de enero, Solemnidad de la Epifanía del Señor, la Iglesia da  gracias a Dios por el don de la fe que han compartido y comparten tantos hombres, pueblos y naciones.  La Epifanía es una fiesta muy antigua que resalta el misterio de la manifestación de Jesucristo a todos los pueblos, representados por los Magos que fueron a adorar al Rey de los Judíos recién nacido en Belén, como narra el Evangelio de San Mateo.
 
La Epifanía, la "manifestación" de nuestro Señor Jesucristo, es un misterio multiforme. La tradición latina lo identifica con la visita de los Magos al Niño Jesús en Belén y, por tanto, lo interpreta sobre todo como revelación del Mesías de Israel a los pueblos paganos. En cambio, la tradición oriental privilegia el momento del Bautismo de Jesús en el río Jordán, cuando se manifestó como Hijo Unigénito del Padre Celestial, consagrado por el Espíritu Santo. A su vez el Evangelio de San Juan invita a considerar "Epifanía" también las Bodas de Caná, donde Jesús, transformando el agua en vino, "manifestó su gloria y creyeron en El sus discípulos" (Jn 2, 11).
 
Todo el periodo de Navidad y de la Epifanía está caracterizado por el tema de la luz, ya que Jesús es el sol que ha aparecido en el horizonte de la humanidad para iluminar la existencia personal de cada uno de nosotros y guiarnos a todos juntos hacia la meta de nuestra peregrinación, hacia la tierra de la libertad y de la paz, en la que viviremos para siempre en plena comunión con Dios y entre nosotros.
 
 

sábado, 5 de enero de 2013

Madre llevanos de la mano a Jesús !



Nada se ha de temer, de nada hay que desesperar, si la Virgen Santa nos guía, patrocina, favorece y protege, pues tiene un Corazón maternal, y ocupada de nuestra salvación se preocupa de todo el linaje humano. (Beato Pío IX).


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viernes, 4 de enero de 2013

Así es el Corazón de Dios

El corazón de Cristo es semejante a un tierno padre que después de recibir infinitas ofensas y preocupaciones de parte de los hijos, sigue siendo bondadoso, manso, humilde, lleno de amor (y por tanto de perdón), compasivo, misericordioso. 

Así es el Corazón de Dios. El nuestro es pequeño, imperfecto y frágil. Pero con la ayuda de la gracia intentamos ser mejores día a día. La comunión diaria debe producir en nosotros un cambio sustancial, un cambio no superficial, sino profundo, auténtico. 

Recibir el Corazón Misericordioso de Cristo realmente presente en la Eucaristía, es recibir la misma vida de Jesús en nosotros. Eso debe llevarnos a ser semejantes al Divino Redentor. Cada gota de su preciosísima sangre es un regalo para nosotros.

Aquí la imagen representa a Cristo entregando un ramo de flores a un niño. Ese niño somos cada uno de nosotros después de recibir la comunión, que es el momento sublime cuando Cristo derrama todas sus gracias -siempre que estemos dispuestos a recibirlas- sobre nosotros.

Meditemos la Pasión de Cristo, los sentimientos de bondad y misericordia de este Corazón que tanto ama, y que es tan poco correspondido. Llegaremos a ser más humildes, dóciles a la voluntad de Dios, obedientes y llenos de caridad, movidos por el fuego del amor hacia al prójimo.

Dios nos siga bendiciendo.
Alejandro María 
 https://www.facebook.com/photo.php?fbid=4205889674562&set=a.1454343287622.2062284.1504522290&type=1&theater

jueves, 3 de enero de 2013

Santísimo Nombre de Jesús



El 3 de enero la Iglesia celebra el Santísimo Nombre de Jesús.  Al respecto el Beato Juan Pablo II expresó lo siguiente en uno de los párrafos de la Audiencia General del 14 de enero de 1987 cuyo título era "Jesucristo, Hijo de Dios y Salvador" :

"...En el plan dispuesto por la Providencia de Dios, Jesús de Nazaret lleva un Nombre que alude a la salvación: 'Dios libera', porque Él es en realidad lo que el nombre indica, es decir, el Salvador. Lo atestiguan algunas frases que se encuentran en los llamados Evangelios de la infancia, escritos por Lucas: '...nos ha nacido... un Salvador' (Lc 2, 11), y por Mateo: 'Porque salvaría al pueblo de sus pecados' (Mt 1, 21). Son expresiones que reflejan la verdad revelada y proclamada por todo el Nuevo Testamento. Escribe, por ejemplo, el Apóstol Pablo en la Carta a los Filipenses: 'Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó un Nombre, sobre todo nombre, para que al Nombre de Jesús se doble la rodilla y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor (Kyrios, Adonai) para gloria de Dios Padre' (Flp 2, 9-11). 
La razón de la exaltación de Jesús la encontramos en el testimonio que dieron de El los Apóstoles, que proclamaron 'En ningún otro hay salvación, pues ningún otro Nombre nos ha sido dado bajo el Cielo, entre los hombres, por el cual podamos ser salvos' (Hech 4, 12)..."


miércoles, 2 de enero de 2013

TENGO FE.




 Este video lo encontré en una de mis visitas casi a diario por 
LA HOJA DE ARCE... me encantó!....de paso los anímo a que lleguen hasta ahí para leerlo, su blogs es una preciosura...en ésta página específicamente cuenta Don Arcendo, que será intervenido quirúrgicamente el día 8, unámonos en oración por su salud...gracias.



Tengo fe, esperando mi milagro estoy
tengo fe, y quiero agradarte hoy
Dios del universo
solo en ti esperare
y aunque pase mucho tiempo
ni un segundo dudare sabes que tengo fe
(si señor)

Tengo fe, esperando mi milagro estoy
(ay ay)
tengo fe, y quiero agradarte hoy

CORO
Tengo fe, esperando mi milagro estoy
tengo fe, y quiero agradarte hoy
yo siento que, tu tomas mi mano hoy,
contra viento y marea el mar yo cruzare
sabes que tengo fe

Tengo fe,
(si señor)
esperando mi milagro estoy
tengo fe,
(quiero agradarte)
y quiero agradarte hoy
(lararairala, larairala, rararailalala)

Tengo fe,
(Solo en ti mi señor)
esperando mi milagro estoy
(un toque de ti señor)

tengo fe,
(solo en ti mi señor)
esperando mi milagro estoy
(nooo me muevo de aqui yooo)
tengo fe
y quiero agradarte hoy

 Fuente: musica.com



12 Brindis cristianos para el Año de la Fe


 
1. Inicia el nuevo año como si, de verdad, fuese el último de tu vida:
deja atrás lo que no merece la pena e intenta, con todas tus fuerzas,
ser una persona totalmente diferente. ¡Ten fe y cultívala!
 
2. No dejes de soñar ni de trabajar por aquellos objetivos que pueden
ser positivos para ti y buenos para los demás. Es bueno tener ideales
¡Pide, con fe, tu progreso espiritual y material al Señor!
 
3. No dejes de lado a Dios. Él te dará luz en los 12 meses que ahora
se inician, palabra oportuna en los 365 días que te aguardan, esperanza
en todas y cada una de sus horas. ¡Imprime, un poco de tu fe,
a cada una de tus jornadas!
 
4. Disfruta con intensidad, pero con sentido común, tu existencia.
No te dejes llevar por cualquier oferta que degrade tu dignidad como persona
¡Confía, con fe, tus proyectos al Señor!
 
5. Demuestra no para que se vea, pero si para que se denote, tu vida cristiana,
tu generosidad. No olvides a los que se encuentran materialmente en difíciles circunstancias ¡Porque tienes fe, que seas generoso!
 
6. Piensa que, la vida, es demasiado breve para malgastarla. Recapacita
en aquellos fallos que cometiste en tu pasado y, mirando al cielo, intenta
solucionarlos ¡Con fe humilde, pídele al Señor su perdón!
 
7. No digas “no es posible, de repente, cambiar de la noche a la mañana”.
Con la ayuda de Dios y con tu oración, podrás alcanzar pequeñas metas
que hagan realidad el superarte en diversos aspectos ¡Confía tus problemas
al que te puede aconsejar: a Dios!
 
8. No seas negativo. Da la cara y lucha en los próximos meses. Utiliza,
en esa batalla, las armas del perdón, del amor, de la alegría y de la paciencia
¡Que la fe sea tu resorte!
 
9. No seas iluso. No sigas ni creas a aquellos que, por variados intereses,
intentan alejar a Dios de todo ámbito social: tú tienes que dar testimonio
de su presencia ¡Que tu fe sea audible y visible!
 
10. No te creas un “don nadie” ni tampoco un “don poderoso”. Eres grande
por ser hijo de Dios y, eres débil, por ser humano. Intenta conocer un poco
más tu fe. Asómate a la Palabra de Dios ¡Acércate un poco más a la Sagrada Escritura, fuente de la fe!
 
11. Da gracias a Dios por este nuevo año que pone a tu alcance. Lo hace
para que seas santo, más sabio y, sobre todo, para que no le olvides
¡Con fe entusiasta, da gracias a Dios!
 
12. Levanta la copa de la fe con la ayuda y la protección de la Virgen María.
Que Ella te ayude a saborear, poco a poco, todo lo que el Señor quiere
y espera de ti ¡Pídele a María una fe, por lo menos, tan sencilla y valiente
como la de Ella!

 
¡FELIZ AÑO 2013!
 
P. Javier Leoz
celebrandolavida.org
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