Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

domingo, 29 de enero de 2012

Verdades olvidadas

 DIOS ES BUENO

Algunos, engañados por las apariencias o por el mismo demonio, viendo todo el mal que hay en el mundo, creen que Dios no es bueno, e incluso que es malo.
Pero hay que decirles a estos tales, que Dios es Bueno, es la Bondad infinita. Sólo que en el mundo está el demonio, autor de todo mal. Y está también el pecado de los hombres, y por el pecado vienen todas las adversidades al mundo.
En el libro de Job tenemos un claro ejemplo de quién es el que causa el mal: el Maligno. Y Dios lo permite por sus inescrutables designios, que son siempre de amor hacia sus criaturas, aunque a veces en este mundo no lo entendamos así.
¿Qué son las desgracias terrenales y temporales comparadas con las desgracias eternas, con la condenación de un alma al Infierno eterno?
Por eso debemos comenzar a ver las cosas con los ojos de Dios, porque estamos acostumbrados a deplorar los accidentes y desgracias de este mundo, pero nos olvidamos de deplorar las desgracias del más allá, que son las verdaderas desgracias, y las que ya no tienen remedio.
¡Cuántos, por un accidente, un dolor, una cruz, una enfermedad, la muerte de un ser querido o la propia muerte, cuántos digo, se han ganado el Paraíso y evitado el Infierno!
En cambio cuántos son los que tuvieron una vida desahogada y humanamente feliz en este mundo, y ahora están ardiendo en el fuego eterno.
Sepamos ver detrás de cada acontecimiento funesto, la mano amorosa de Dios, que ve el futuro, y con la desgracia de hoy nos prepara un mañana de felicidad inenarrable.

santisimavirgen.com.ar

sábado, 28 de enero de 2012

¡DIOS TE SALVE, MARÍA!


Nuestra Señora de Lourdes
 
 
¡DIOS TE SALVE, MARÍA!
Te saludamos con el Ángel:
Llena de gracia. El Señor está contigo!.
Te saludamos con Isabel: 
¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¡Feliz porque has creído a las promesas divinas!
Te saludamos con las palabras del Evangelio:
Feliz porque has escuchado la Palabra de Dios y la has cumplido.
¡Tú eres la llena de gracia!
Te alabamos, Hija predilecta del Padre.
Te bendecimos, Madre del Verbo Divino.
Te veneramos, Sagrario del Espíritu Santo.
Te invocamos; Madre y Modelo de toda la Iglesia.
Te contemplamos, imagen realizada de las esperanzas de toda la humanidad.

El Señor está contigo!
Tú eres la Virgen de la Anunciación, el Sí de la humanidad al misterio de la salvación.
Tú eres la Hija de Sión y el Arca de la nueva Alianza en el misterio de la Visitación.
Tú eres la Madre de Jesús, la que lo mostraste a los pastores y a los sabios de Oriente.
Tú eres la Madre que ofrece a su Hijo en el templo, lo acompaña hasta Egipto y lo conduce a Nazaret.
Tú eres la Virgen de los caminos de Jesús, de la vida oculta y del milagro de Caná.
Tú eres la Madre Dolorosa del Calvario y Virgen gozosa de la Resurrección.
Tú eres la Madre de los discípulos de Jesús en la espera y en el gozo de Pentecostés.

Bendita Tú eres...!
Porque creíste en la Palabra del Señor,
Porque esperaste en sus promesas,
Porque fuiste perfecta en el amor.
Por tu caridad presurosa con Isabel,
Por tu bondad materna en Belén,
Por tu fortaleza en la persecución,
Por tu perseverancia en la búsqueda de Jesús en el templo,
Por tu vida sencilla en Nazaret,
Por tu intercesión en Caná,
Por tu presencia maternal junto a la Cruz,
Por tu fidelidad en la espera de la Resurrección,
Por tu oración asidua en Pentecostés.
Por la gloria de tu Asunción a los cielos,
Por tu maternal protección sobre la Iglesia,
Por tu constante intercesión por toda la humanidad.

Santa María, Madre de Dios!   Queremos consagrarnos a Ti.
Porque eres Madre de Dios y Madre nuestra.
Porque tu Hijo Jesús nos confió a Ti.
Porque has querido ser Madre de la Iglesia.

Santa María, Madre de Dios!  Nos consagramos a Ti:
Los obispos, que a imitación del Buen Pastor velan por el Pueblo de Dios.
Los sacerdotes, que han sido ungidos por el Espíritu.
Los religiosos y religiosas, que ofrendan su vida por el Reino de Cristo.
Los seminaristas, que han acogido la llamada del Señor.
Los esposos cristianos en la unidad e indisolubilidad de su amor con sus familias.
Los seglares comprometidos en el apostolado.
Los jóvenes que anhelan una sociedad nueva.
Los niños que merecen un mundo más pacífico y humano.
Los enfermos, los pobres, los encarcelados, los perseguidos, los huérfanos, los desesperados, los moribundos.

Ruega por nosotros pecadores!
Madre de la Iglesia, bajo tu patrocinio nos acogemos y a tu inspiración nos encomendamos.
Te pedimos por la Iglesia, para que sea fiel en la pureza de la fe, en la firmeza de la esperanza, en el fuego de la caridad, en la disponibilidad apostólica y misionera, en el compromiso por promover la justicia y la paz entre los hijos de esta tierra bendita.
Te suplicamos que toda la Iglesia se mantenga siempre en perfecta comunión de fe y de amor, unida a la Sede de Pedro con estrechos vínculos de obediencia y de caridad.
Te encomendamos la fecundidad de la nueva evangelización, la fidelidad en el amor de preferencia por los pobres y la formación cristiana de los jóvenes, el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, la generosidad de los que se consagran a la misión, la unidad y la santidad de todas las familias.
Ahora y en la hora de nuestra muerte!
¡Virgen Santísima, Madre nuestra! Ruega por nosotros ahora. Concédenos el don inestimable de la paz, la superación de todos los odios y rencores, la reconciliación de todos los hermanos.
Te lo pedimos a Ti, a quien invocamos como Reina de la Paz. Que cese la violencia y la guerrilla. Que progrese y se consolide el diálogo y se inaugure una convivencia pacífica. Que se abran nuevos caminos de justicia y de prosperidad.
Ahora y en la hora de nuestra muerte!
Te encomendamos a todas las víctimas de la injusticia y de la violencia, a todos los que han muerto en las catástrofes naturales, a todos los que en la hora de la muerte acuden a ti como Madre. Sé para todos nosotros Puerta del cielo, vida, dulzura y esperanza, para que, juntos, podamos contigo glorificar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Amén!
     Juan Pablo II
ORACIÓN  EN EL SANTUARIO  DE CHIQUINQUIRÁ . COLOMBIA . 1986

viernes, 27 de enero de 2012

Y LE DIJE A DIOS?



Dios mío, como me duele mi corazón de madre"
Y Dios dijo: "Lo sé"

Dije: "Dios mío es que he llorado tanto...
" Y Dios dijo: "Para eso es que te di lágrimas, para que laven tu alma y tu corazón dolorido"

Dije: "Dios, estoy tan deprimida...
"Y Dios dijo: "Por eso es que te di el brillo del sol"

Dije: "Dios, la vida es dura"
Y Dios dijo: "Por eso es que te di a seres queridos, para que te la hagan mas dulce"

Dije: "Señor pero... mi ser más querido murió...
" Y Dios dijo: "El mío... también"

Dije: "Dios, es una pérdida tan grande ...
" Y Dios dijo: " YO...Vi al mío clavado en una cruz"

Dije: "Dios, pero tu ser más querido vive...
" Y Dios me dijo: "El tuyo también".

Dije: "Dios, ¿dónde están ellos ahora?"
Y Dios dijo: "El Mío está a mi mano derecha,
el tuyo está en la Luz de tus más hermosos recuerdos y en ellos está tan vivo como el mío"

Dije: "Dios, duele"
Y Dios dijo: "Hija mía eso....Yo también lo sé"


 

"Yo Soy el Dios-Hombre, sensible a vuestras delicadezas".

encuentra.com

El decálogo de Santa Genoveva Torres Morales, el ángel de la soledad

Iglesia en Zaragoza ofrece a continuación un resumen en diez puntos de la espiritualidad de santa Genoveva, que se desprenden de su vida y de sus Escritos Completos, que serán presentados con motivo del I Centenario de la Fundación de las Hermanas Angélicas

1. Mujer pobre, sin dinero y sin cultura, a menudo entre dificultades de toda clase, dio pruebas de un heroísmo excepcional, que tenía sus raíces en una fe sin límites.
Image
2. Enamorada de la Eucaristía, hizo de tan gran misterio el eje y la raíz de su apostolado. De la vela nocturna a Jesús sacramentado pasó al acompañamiento de
quienes viven en soledad.

3. Devotísima de María, como penetrada por el misterio de la Visitación, viajó apresuradamente por encima de sus limitaciones físicas para ir a prestar servicio a los demás.

4. Llena del sentido de Dios y rica por una profunda vida interior, alimentada por la oración continua, inició y desarrolló una obra humanamente imposible en favor de las personas solas.

5.Con espíritu profético comprendió que la mayor pobreza (como ha escrito Benedicto XVI) es la soledad. Se convirtió en "Ángel de Soledad "como le llama la devoción popular.

6.Penetró en las riquezas del Corazón de Cristo, tomando por lema "el amor lo puede todo".

7.Supo obtener la "alegría de la cruz" en todas sus dificultades. Jamás se quejo del dolor. Al contrario, lo aceptó y aun buscó como medio de santificación.

8.Mujer compasiva, inició su obra entre personas difíciles por su carácter. Así puso en juego la misericordia que aprendió en el regazo de María, en la casa de misericordia de Valencia.

9.Sus escritos, aun privados de cultura, son un tesoro de espiritualidad, contienen una visión certera de la vida religiosa.

10.Desprendida de si misma, vivió enteramente inmersa en el amor de Cristo y trabajó siempre y en todo por su amor.

Fuente: Iglesia en Zaragoza,
nº 1.611 - 29 de enero 2012
http://revistaecclesia.com

miércoles, 25 de enero de 2012

Oración a la Virgen Madre de Dios


Ojalá yo, siendo un instrumento dócil en las manos del sumo Dios,
consiga con mis ruegos ser ligado a la Virgen Madre por un vínculo 
de devota esclavitud y vivir sirviéndola continuamente!
Pues los que no aceptáis que María sea siempre Virgen;
los que no queréis reconocer a mi Creador por Hijo suyo,
y a Ella por Madre de mi Creador;
si no glorificáis a este Dios como Hijo de Ella, 
tampoco glorificáis como Dios a mi Señor.
No glorificáis como Dios a mi Señor los que no proclamáis bienaventurada
a la que el Espíritu Santo ha mandado llamar así por todas las naciones;
los que no rendís honor a la Madre del Señor
con la excusa de honrar a Dios su Hijo.
Sin embargo yo, precisamente por ser siervo de su Hijo, 
deseo que Ella sea mi Señora; para estar bajo el imperio de su Hijo,
quiero servirle a Ella; para probar que soy siervo de Dios, 
busco el testimonio del dominio sobre mi de su Madre;
para ser servidor de Aquel que engendra eternamente al Hijo,
deseo servir fielmente a la que lo ha engendrado como hombre.
Pues el servicio a la Esclava está orientado al servicio del Señor;
lo que se da a la Madre redunda en el Hijo;
lo que recibe la que nutre termina en el que es nutrido,
y el honor que el servidor rinde a la Reina viene a recaer sobre el Rey.
Por eso me gozo en mi Señora, canto mi alegría a la Madre del Señor,
exulto con la Sierva de su Hijo, que ha sido hecha Madre de mi Creador
y disfruto con Aquélla en la que el Verbo se ha hecho carne.
Porque gracias a la Virgen yo confío en la muerte de este Hijo de Dios
y espero que mi salvación y mi alegría venga de Dios siempre y sin mengua,
ahora, desde ahora y en todo tiempo y en toda edad
por los siglos de los siglos.
Amén


Oración de San Ildefonso de Toledo
(del Libro de la perpetua virginidad de Santa María)
Tomada del sitio: Corazones.org
Fuente :Un minuto con María

LA CONVERSIÓN DE SAN PABLO. Apóstol. 25 de enero

VOCACIÓN
   
  La Conversión de San Pablo. Parmigianino.
—En el camino hacia Damasco, a inicios de los años treinta, Saulo, según sus palabras, fue «alcanzado por Cristo Jesús» (Filipenses 3, 12). Mientras Lucas cuenta el hecho con abundancia de detalles -la manera en que la luz del Resucitado le alcanzó, cambiando fundamentalmente toda su vida- en sus cartas él va directamente a lo esencial y habla no sólo de una visión (Cf. 1 Corintios 9,1), sino de una iluminación (Cf. 2 Corintios 4, 6) y sobre todo de una revelación y una vocación en el encuentro con el Resucitado (Cf. Gálatas 1, 15-16).
De hecho, se definirá explícitamente «apóstol por vocación» (Cf. Romanos 1, 1; 1 Corintios 1, 1) o «apóstol por voluntad de Dios» (2 Corintios 1, 1; Efesios 1,1; Colosenses 1, 1), como queriendo subrayar que su conversión no era el resultado de bonitos pensamientos, de reflexiones, sino el fruto de una intervención divina, de una gracia divina imprevisible.
A partir de entonces, todo lo que antes constituía para él un valor se convirtió paradójicamente, según sus palabras, en pérdida y basura (Cf. Filipenses 3, 7-10). Y desde aquel momento puso todas sus energías al servicio exclusivo de Jesucristo y de su Evangelio. Su existencia se convertirá en la de un apóstol que quiere «hacerse todo a todos» (1 Corintios 9,22) sin reservas.
 
APOSTOLADO
—En el apostolado de Pablo no faltaron dificultades, que él afrontó con valentía por amor a Cristo. Él mismo recuerda que tuvo que soportar «trabajos…, cárceles…, azotes; peligros de muerte, muchas veces…Tres veces fui azotado con varas; una vez apedreado; tres veces naufragué…
Viajes frecuentes; peligros de ríos; peligros de salteadores; peligros de los de mi raza; peligros de los gentiles; peligros en ciudad; peligros en despoblado; peligros por mar; peligros entre falsos hermanos; trabajo y fatiga; noches sin dormir, muchas veces; hambre y sed; muchos días sin comer; frío y desnudez. Y aparte de otras cosas, mi responsabilidad diaria: la preocupación por todas las Iglesias» (2 Corintios 11,23-28).
—Para el decimotercer apóstol, Cristo se convirtió en su razón de ser y en el motivo profundo de todo su trabajo apostólico. En sus cartas, después del nombre de Dios, que aparece más de quinientas veces, el nombre mencionado con más frecuencia es el de Cristo (380 veces).
—Pablo ya no vivía para sí mismo, sino que vivía de Cristo y con Cristo: dándose a sí mismo. Se puede ilustrar esto con algunas de las expresiones plásticas que san Pablo anota en sus cartas. «En cuanto a mí -escribe, por ejemplo, en Gálatas 6, 14-, ¡Dios me libre gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo es para mí un crucificado y yo un crucificado para el mundo!». Tenemos que exclamar con san Pablo: «Si Dios está por nosotros, ¿quién contra nosotros?».
 
ESPÍRITU SANTO
   
  San Pablo. José de Rivera.
—Saulo de Tarso no sólo muestra que el Espíritu Santo imprime el empuje para testimoniar el Evangelio por los caminos del mundo, como se muestra en los Hechos de los Apóstoles, sino que además ilustra su presencia en la vida del cristiano.
Es decir, Pablo reflexiona sobre el Espíritu mostrando su influjo no solamente sobre el actuar del cristiano sino sobre su mismo ser. Tal y como afirma el decimotercer apóstol, el Espíritu nos penetra hasta en nuestras profundidades personales más íntimas. «Gracias a Él –aclara el apóstol en la Carta a los Romanos (8, 2.15)-, el cristiano puede exclamar “¡Abbá, Padre!”».
 
IGLESIA
—El apóstol descubrió la Iglesia gracias una intervención directa de Cristo, quien, al revelarse en el camino de Damasco, se identificó con la Iglesia y le dio a entender que perseguir a la Iglesia era perseguirle a Él, el Señor: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?» (Cf. Hechos 9, 4).
Entonces, Pablo se convirtió, al mismo tiempo, a Cristo y a la Iglesia.

—Pablo llega a presentar a la Iglesia como esposa de Cristo, retomando así una antigua metáfora profética, que hacía del pueblo de Israel la esposa del Dios de la alianza. 

Primeros Cristianos.com

martes, 24 de enero de 2012

FORTALEZA



Cuando estés en la noche oscura del sufrimiento no culpes a Dios, no te culpes a ti mismo, ni culpes a los demás.

En lugar de ahogarte con la culpa fortalece tu espíritu con la oración, buenas lecturas y el apoyo de quienes te aman.

No te concentres únicamente en tus penas y valora todo lo bueno que aún puedes disfrutar.

Si no te dejas vencer por el desespero serás capaz de luchar, como lo hacen tantos que están en peores situaciones.

Por eso te conviene mirar hacia abajo y darte cuenta de que otros sonríen sin pies cuando tú lloras por no tener zapatos.

Hay penas que nos parecen insufribles pero paso a paso vamos saliendo adelante si avivamos la fe y la esperanza.

Nos pasa como el alpinista que ve la cumbre lejana, pero poco a poco sus bríos lo llevan hasta arriba.

Dios nunca te abandona y está allí contigo aunque a veces no lo sientas. Sigue adelante y verás como puedes más de lo que crees.


"Esfuérzate continuamente por creerlo, hasta transtornarte de felicidad: ’Soy amado (a)’. Porque ya sabes que te será dado aquello en que hayas creído"

Fuente:encuentra.com

lunes, 23 de enero de 2012

El Papa instó a pedir a Dios el don de la unidad de los cristianos

TEXTO COMPLETO:
 
Queridos hermanos y hermanas: 
Inicia hoy la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que desde hace más de un siglo, viene celebrada por todas las Iglesias y Comunidades eclesiales, para invocar el don extraordinario de la unidad por el que el Señor oró durante la Última Cena, y animar a la oración, como primer camino que conduce a la plena comunión. El tema elegido para este año, "Todos seremos transformados por la victoria de nuestro Señor Jesucristo", resalta la importancia de la fe cristiana en medio de las pruebas y dificultades, con relación al don total obrado por Jesús en el Misterio Pascual. La unidad por la cual pedimos requiere una conversión. 

No se trata simplemente de cordialidad y cooperación, es necesario reforzar la fe en Dios, el Dios de Jesucristo, que ha hablado y se ha hecho uno de nosotros; se requiere entrar en su nueva vida, que es la verdadera y definitiva victoria; abrirse a los demás, acogiendo los elementos de unidad que ofrece el Señor; y dar testimonio del Dios vivo, que se ha hecho conocer en su Hijo.
Saludo a los peregrinos de lengua española, en particular a los miembros del Patronato de la Fundación "Santa Teresa de Ávila" de la Universidad Católica de Ávila, acompañados por el Gran Canciller de la misma, así como a los demás grupos de España y de los países latinoamericanos. Os invito a implorar de Dios el don de la unidad de los cristianos, para que crezca el testimonio común y la colaboración, y podamos un día profesar todos juntos la fe transmitida por los Apóstoles y celebrar los sacramentos de nuestra transformación en Cristo. Muchas gracias.  

Fuente: Primeros Cristianos.com 

DIOS TE AMA

Cuando has llorado en angustia y dolor...
Dios ha contado tus lágrimas 


Cuando crees que tu vida se ha detenido y el tiempo solo pasa... 
Dios espera contigo. 

Cuando estás solo y tus amigos están muy ocupados, aún para una llamada telefónica... Dios está a tu lado.

Cuando has tratado todo y no sabes hacia donde ir... 
Dios te mostrará el camino

Cuando nada tiene sentido y estás frustrado sin saber hacia dónde ir... 
Dios tiene la respuesta.

Si de repente tu mirada al mundo exterior se hace más brillante y encuentras senderos de luz... Dios te ha susurrado en el oído. 
 

Cuando las cosas van bien, y tienes mucho que agradecer... 

Dios te ha bendecido.

No importa si te sientes bien o mal. 

Dios siempre está contigo y te acompaña en las buenas y en las malas.

Nunca dejes de hablar con Dios y contarle tus problemas, pues muchas personas buscan a alguien con quien hablar y desahogarse, sin embargo no hablan con el único que siempre va a escuchar con misericordia y paciencia, sin sacar a relucir tus errores.

Busca a Dios de corazón y cuéntale tus problemas, pues Él siempre te acompaña y te cuida... lo creas o no... te guste o no... Él nunca te abandona... porque te ama.



Fuente:webcatolicodejavier.org

domingo, 22 de enero de 2012

BENDICEME, SEÑOR


Señor, bendice mis manos
para que sean delicadas y sepan tomar
sin jamás aprisionar,
que sepan dar sin calcular
y tengan la fuerza de bendecir y consolar.

Señor, bendice mis ojos
para que sepan ver la necesidad
y no olviden nunca lo que a nadie deslumbra;
que vean detrás de la superficie
para que los demás se sientan felices
por mi modo de mirarles.

Señor, bendice mis oídos
para que sepan oír tu voz
y perciban muy claramente
el grito de los afligidos;
que sepan quedarse sordos
al ruido inútil y la palabrería,
pero no a las voces que llaman
y piden que las oigan y comprendan
aunque turben mi comodidad.

Señor, bendice mi boca
para que dé testimonio de Ti
y no diga nada que hiera o destruya;
que sólo pronuncie palabras que alivian,
que nunca traicione confidencias y secretos,
que consiga despertar sonrisas.

Señor, bendice mi corazón
para que sea templo vivo de tu Espíritu
y sepa dar calor y refugio;
que sea generoso en perdonar y comprender
y aprenda a compartir dolor y alegría
con un gran amor.

Dios mío, que puedas disponer de mí
con todo lo que soy, con todo lo que tengo.

 


Sabine Naegeli 
Fuente:encuentra.com
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...