Que nuestras acciones de hoy reflejen Tu luz, y que nuestra vida sea un canto vivo que proclame Tu grandeza y Tu fidelidad.
Señor mío y Dios mío, al comenzar este nuevo día elevamos nuestras almas a Ti con gratitud y alegría, porque Tú haces maravillas en medio de nosotros y nos sostienes con Tu mano poderosa.
Hoy queremos cantar un canto nuevo, no solo con nuestros labios, sino con nuestra vida entera, reconociendo que todo bien proviene de Ti y que Tu victoria se manifiesta incluso en lo sencillo y cotidiano.
Haznos conscientes de Tu presencia en cada instante, para que sepamos descubrir Tu justicia y Tu amor obrando en nuestra historia.
Danos un corazón agradecido, capaz de reconocer que nunca nos abandonas, que siempre permaneces fiel, y que Tu misericordia se renueva cada mañana sobre nosotros.
Permítenos ser testigos de Tus maravillas ante los demás, llevando esperanza, paz y confianza a quienes nos rodean.
Que nuestras acciones de hoy reflejen Tu luz, y que nuestra vida sea un canto vivo que proclame Tu grandeza y Tu fidelidad.
Te ofrecemos este día, Señor, con todo lo que somos y tenemos, confiando plenamente en Tu voluntad, sabiendo que Tú guías nuestros pasos con amor perfecto, y que toda nuestra vida está en Tus manos.
Que toda nuestra vida sea testimonio de fidelidad y alabanza a Ti, para gloria Tuya,
Señor mío y Dios mío.
Amén.
FE y más FE.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma