Que nuestra mirada permanezca fija en Ti y que nada nos aparte de Tu paz.
Señor mío y Dios mío, al comenzar este nuevo día levantamos nuestra alma y nuestro corazón para bendecirte y alabarte para siempre. Bendito eres Tú, Dios de nuestros padres, santo y glorioso en Tu nombre, grande en misericordia y eterno en fidelidad.
Hoy queremos caminar bajo Tu mirada, confiando en que Tu presencia sostiene nuestra vida, nuestras luchas, nuestras esperanzas y también nuestros silencios.
Bendito seas en el templo santo y glorioso, bendito seas en el trono de Tu reino, porque todo cuanto existe proclama Tu grandeza.
Haz que también nuestra vida Te glorifique con obras de amor, paciencia, humildad y fe.
Que nunca olvidemos que aun en medio de las pruebas Tú permaneces reinando con justicia, sabiduría y bondad infinita.
Señor, Tú que penetras los abismos y conoces lo más profundo de nuestro corazón, ilumina nuestros pensamientos, fortalece nuestra voluntad y danos serenidad para enfrentar este día.
Que nuestra mirada permanezca fija en Ti y que nada nos aparte de Tu paz. Cúbrenos con Tu gracia, acompaña nuestros pasos y permite que seamos reflejo de Tu luz para quienes encontremos hoy en el camino.
Te damos gracias por la vida, por el descanso, por las oportunidades nuevas y por Tu amor que nunca se agota.
Recibe nuestra oración de esta mañana y que toda nuestra vida sea testimonio de fidelidad y alabanza a Ti, para gloria Tuya, Señor mío y Dios mío.
"Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo".
Amén.
Fuente:FE y más FE.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar tu comentario, me alegra el alma