Ese sentimiento indescriptible cuando te arrodillas ante el Santísimo Sacramento es pacífico e invaluable
¿Si ÉL mismo no lo hubiera dicho, quién hubiera comprendido que Cristo ha llevado su amor a las criaturas hasta dar su Cuerpo y su Sangre para alimentarnos?¡Un alma se puede nutrir de su Salvador, tantas veces como lo desea! ¡Oh abismo de bondad y amor de Dios!
Sto. Cura de Ars
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