Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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domingo, 8 de noviembre de 2026

Reflexión, Evangelio del día

Domingo 8 de noviembre del 2026

La luz interior que nos sostiene en los momentos de oscuridad se cultiva día a día, no se puede improvisar en medio de la crisis.

Piensa en un teléfono celular durante un corte de energía largo. Si no te tomaste el tiempo de cargar la batería cuando había electricidad, por más que le pidas carga prestada a otra persona, tu pantalla se apagará justo cuando más necesites comunicarte o alumbrar tu camino.

En nuestro andar cotidiano, enfrentamos situaciones imprevistas que ponen a prueba nuestra paciencia, nuestra confianza y nuestra paz mental. A menudo nos relajamos y dejamos de alimentar nuestro espíritu, creyendo que siempre habrá tiempo después o que la fortaleza de las personas que nos rodean será suficiente para sostenernos.

Sin embargo, la verdadera fuerza emocional y espiritual es personal e intransferible. Esa reserva de calma, amor y claridad se llena en los momentos de silencio, en los actos de bondad diarios y en la gratitud, para que cuando llegue un momento difícil, tengamos la energía necesaria para mantenernos firmes.

De esto nos habla Mateo 25, 1-13. Jesús narra la historia de diez jóvenes que salen a esperar al esposo; cinco llevan aceite de reserva y cinco no. Jesús nos advierte que nadie puede prestar su luz interior, invitándonos a mantener nuestra reserva llena porque desconocemos el momento en que nuestra fe será puesta a prueba.

Para llevar a tu vida este cultivo constante de luz, te invito a poner en práctica lo siguiente:

+ Alimenta tu reserva diaria. Dedica cinco minutos cada mañana al silencio o la meditación antes de revisar tus mensajes, para empezar tu jornada con el corazón en paz.

+ Actúa con previsión emocional. Si sabes que enfrentarás una plática difícil o un ambiente estresante hoy, prepárate mentalmente con pensamientos amables en lugar de reaccionar de golpe.

+ Hazte responsable de tu paz. No dependas de que los demás te den ánimo para estar bien; busca hoy una buena lectura, una canción o una acción sencilla que nutra tu propia tranquilidad.

Fuente:Seguidor de Jesús



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