Viernes 6 de noviembre del 2026
La verdadera inteligencia no está en acumular ventajas pasajeras, sino en saber usar lo que tenemos hoy para construir un futuro lleno de luz.
Piensa en un gerente que descubre que su empresa cerrará pronto. En lugar de lamentarse, usa sus últimos días en la oficina para conectar a sus compañeros de equipo con nuevas oportunidades de trabajo, asegurando que, al terminar esa etapa, todos tengan una red de apoyo mutuo.
A diario invertimos nuestra mejor energía, creatividad y esfuerzo en resolver problemas financieros o profesionales. Somos muy hábiles para asegurar nuestro bienestar material, calculando cada movimiento para no perder ninguna oportunidad de comodidad o de éxito.
Sin embargo, el espíritu nos invita a aplicar esa misma audacia para construir vínculos verdaderos. La mayor sabiduría consiste en usar nuestros recursos materiales —tiempo, talento o dinero— no para alimentar el ego, sino para ayudar a los demás y tejer una red de amor que nos sostenga siempre.
De esto nos habla Lucas 16, 1-8. Al contar la historia de un administrador a punto de ser despedido que reduce las deudas de los clientes para ganar favores, Jesús reconoce la astucia de este hombre. Jesús nos desafía a ser igual de ingeniosos y proactivos, pero para multiplicar el bien y la fraternidad.
Para llevar a tu vida esta audacia espiritual, te invito a poner en práctica lo siguiente:
+ Invierte en las personas. Usa una pequeña parte de tus recursos o de tu tiempo libre esta semana para invitarle un café o ayudar de forma práctica a alguien que lo necesite.
+ Aplica tu talento para servir. Si eres bueno organizando o resolviendo problemas, ofrece esa habilidad hoy para aligerar la carga de un compañero de trabajo o de un familiar.
+ Cambia tu visión de ganancia. Al terminar el día, en lugar de repasar únicamente lo que lograste producir, agradece por las relaciones que cuidaste y las sonrisas que provocaste.
Fuente: Seguidor de Jesús
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