Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

lunes, 8 de febrero de 2021

UN ALMA ES LIBERADA POR EL REZO DE REQUIEM

 


Se le apareció al Beato Conrado de Ojeda, franciscano, 

un alma del Purgatorio, se trataba de otro religioso de la misma orden, muerto poco antes, estaba rodeado de vivísimas llamas, 

y le suplicó que le aliviase con sus oraciones de las gravísimas penas que sufría; 

entonces, el Beato Conrado rezó

inmediatamente en sufragio suyo un Padre

nuestro con el Réquiem aeternam; y sintiendo

el difunto gran refrigerio, suplicó al caritativo Padre 

que lo repitiese, quien al momento

le complació, y aumentándose cada vez más se

alivió.

"¡Ah! por las entrañas de misericordia de

nuestro Dios, -replicó aquella alma-, continuad,

oh Conrado, esta oración que me proporciona tan

grande alivio: y entonces el siervo de Dios la

repitió hasta cien veces, y a la centésima vez,

el difunto cambió el tono de súplica en el de acción 

de gracias y de júbilo, sintiéndose ya

libre de toda pena y llamado a la gloria del

cielo. 

Esto nos enseña que debemos poner empeño 

en rezar muchos Padres nuestros con Réquiem,

en sufragio de los fieles difuntos, quienes recibirán 

no sólo alivio y consuelo, sino también

gloria y felicidad sempiterna.

(Áncora de salvación, R.P. Fray Jose Mach)

Padre Sergio

domingo, 7 de febrero de 2021

SANTA PACIENCIA...

 HOY EL RETO DEL AMOR ES COMER UNA FRUTA

Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.


¿Sabías que las frutas no han sido siempre como las conocemos?

Yo me imaginaba a los hombres prehistóricos haciendo una fiesta cada vez que se topaban con una sandía, pues ya tenían postre para toda la tribu... pero resulta que no. Si se topaban con una sandía, igual ni la veían. Resulta que, frente a los 25 cm de diámetro y 15 kg que pueden llegar a alcanzar nuestras sandías, las de nuestros antepasados medían... 5 cm. Vamos, que no te llegaba ni para el aperitivo.

Pero alguien decidió creer en esa “baya”, chiquitaja y llena de pepitas, y la plantó. De cada cosecha fue seleccionando los frutos más grandes, con pepitas más pequeñas... y, tras “solo” 5.000 años de selección, ¡tachán!, tenemos una obra de arte. ¡Y así con todas las frutas!

¡¡Es increíble lo que puede lograr el saber esperar!! Y creo que eso lo que le sucede a Cristo con cada uno de nosotros.

Quizá hoy te sientes como un fruto pequeño, lleno de pepitas... pero Él te ve en perspectiva, ¡sin prisa!, y sabe que, con tiempo, ¡puedes llegar a tener un corazón enorme, capaz de amar y ser alimento para los demás!

Las frutas no lograron su objetivo en la primera plantación, ¡ni siquiera en los 1.000 primeros años! Fue la paciencia de generaciones de agricultores, que, cada año, seleccionaban lo mejor... y lo volvían a plantar, confiando en que aún se podía llegar más lejos.

Y Cristo, cada mañana, renueva ese compromiso contigo. Vuelve a apostar por ti. Tal vez ayer te llenaste de pepitas, o quizá hoy amaneces “pequeño” y sin mucho que ofrecer... pero Él sigue creyendo en ti. Sabe que puedes dar un paso más. La clave está en, como las frutas, no tirar la toalla. Creer en el que cree en ti, en tu Agricultor. ¡Él te ofrece hoy una nueva oportunidad de amar! Podemos fallar, pero no rendirnos: Cristo nos ofrece mil oportunidades... y nunca se cansa.

Hoy el reto del amor es comer una fruta. Vale, una sandía no es plan, de acuerdo... pero, ¿qué tal una manzana, que necesitó 10.000 años para convertirse en el fruto que conoces hoy? ¿Y qué decir de los 7.000 años del plátano? Tienes en tus manos una prueba del arte de saber esperar. ¡El Señor está deseando hacer grandes obras en tu vida! A Él le gusta ir poco a poco, con calma, ¡sin rendirse! Y, si encuentras a alguien “chiquitajo y lleno de pepitas”, respóndele con una sonrisa: el Señor te cambia lentamente, ¡y lentamente cambia también a los demás! Como tu Agricultor, pon amor... y paciencia ;) ¡Feliz día!

VIVE DE CRISTO

Padre Sergio

sábado, 6 de febrero de 2021

CONFIAR EL TESORO DE LA GRACIA A MARÍA

 


Es muy difícil, dada nuestra pequeñez y fragilidad, conservar las gracias y tesoros de Dios, porque "Llevamos este tesoro, más valioso que el cielo y la tierra, en vasijas de arcilla (2Cor 4,7), en un cuerpo corruptible, en un alma débil e inconstante que por nada se turba y abate".

Los demonios quieren sorprendernos de improviso para robarnos y desvalijarnos.

Su malicia, su pericia, su astucia y número deben hacernos temer infinitamente esta desgracia, ya que personas más llenas de gracia, más experimentadas y elevadas en santidad que nosotros han sido sorprendidas,

robadas y saqueadas lastimosamente. 

Y ¿cuál es la causa? No fue falta de gracia. Que Dios a nadie la niega. Sino ¡falta de humildad! Se consideraron capaces de conservar sus tesoros. Se fiaron de sí mismos y se apoyaron en sus propias fuerzas, y el Señor, que es la justicia misma, abandonándolos a sí mismos, permitió que fueran saqueados.

¡Ay! Si hubieran conocido la devoción a María, habrían confiado su tesoro a la Virgen fiel y poderosa, y Ella lo habría guardado como si fuera propio, y hasta se habría comprometido a ello en justicia.

Es difícil perseverar en gracia, a causa de la increíble

corrupción del mundo. Corrupción tal que es prácticamente imposible que los corazones no se manchen, sólo la Virgen fiel, contra quien nada pudo la serpiente, hace este milagro en favor de aquellos que la sirven lo mejor que pueden.

(Tratado de la verdadera devoción a la Virgen María, San Luis María de Montfort)

viernes, 5 de febrero de 2021

En Ti confío

 


Primer Viernes del Mes 

"Busco un hogar, cansado ya del camino,

rotos mis pies peregrinos de vagar

por este mundo del que ahora huyo herido,

guiado solo por mis ansias de volar.


Es ya de noche, hace frio en alma

entumecida, ya no puede ni amar;

es ya de noche y Tú sales al camino

con la lámpara encendida

con el rostro lleno de lágrimas

me miras a los ojos, me abrazas, me invitas a entrar.


Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad,

reconforta Tú mi alma herida, corazón de Jesús;

puerta abierta de la intimidad del Padre, corazón de Jesús,

meta última de mi caminar, vida mía, eres mi hogar,

donde he puesto ya mi vida, donde puesto ya mi amor,

donde encuentro la paz,

donde veo el mundo como lo ves Tú.

Clavado contigo en una cruz, Corazón de Jesús, Vida mía.


Ahora soy tuyo, ahora nada más importa,

ahora nada más recuerdo sin ti.

Ahora soy tuyo, me has mostrado tu herida,

me has querido junto a ti

para amarte mi Señor

para amarte mi Señor. Corazón de Jesús…"

MISLopez

jueves, 4 de febrero de 2021

HOY EL RETO DEL AMOR ES MIRAR POR LA VENTANA CUANDO HAYA OSCURECIDO

Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.


EL MENSAJE DE LAS LUCES

Aunque cada día se va notando que anochece más tarde, si sales a la huerta a última hora, todavía está oscuro.

Eso me sucedió ayer. Había bajado a tirar la basura, y decidí volver dando un rodeo por la huerta. A lo lejos, en la oscuridad de la noche, pude ver las luces encendidas a través de las ventanas del Monasterio.

¡Era muy divertido! ¡Podía adivinar mucho por las luces! Había monjas que estaban en sus celdas, la hermana cocinera estaba haciendo la cena...

Y así recordé una historia (real) que me contaron hace tiempo:

Resulta que un joven, en medio de una discusión, se marchó de casa, asegurando que no volvería nunca. Agotó el dinero que se llevó, y pasó unos meses horribles mendigando.

Finalmente, hizo llegar un mensaje a sus padres. Les dijo que entendía que no le perdonasen... pero que le gustaría volver a casa. Esa noche iba a estar en el barrio y haría lo siguiente: si veía la ventana de su habitación con la luz encendida, sabría que le daban otra oportunidad. Si estaba apagada, lo entendería y se marcharía.

Aquella noche, cuando dobló la esquina hacia su edificio... el joven cayó al suelo de rodillas, llorando. Sus padres habían hablado con los vecinos: no solo estaba encendida la luz de su habitación; estaban encendidas todas las luces del edificio. Cada ventana, cada bombilla. Todo era luz.

De pronto pensé: ¿y qué hubiera hecho el Señor en el lugar de esos padres? Bueno, no es “qué haría”, ¡sino que cada noche lo hace!

Sí, pues hay a quien le gusta hablar de las estrellas como “ventanas del cielo”. Visto así, ¡¡Cristo cada noche enciende millones de luces solo para decirte que te espera!! Incluso enciende estrellas que no se ven a simple vista... No solo es amor, es amor “sobreabundante”.

Es impresionante saber que Cristo te ama así. No hay nada que puedas hacer para que Él te ame menos. Por muchos errores que cometas, Él cada noche vuelve a encender mil estrellas... esperando que vuelvas.

Hoy el reto del amor es mirar por la ventana cuando haya oscurecido. Te invito a que, la luz de tu ciudad, de las casas vecinas, ¡o de las estrellas!, sean para ti hoy un recuerdo de que Cristo, pase lo que pase, siempre te espera. ¡Su amor por ti no cambia! ¡Feliz día! 

VIVE DE CRISTO

Padre Sergio


Señor Jesús...

 Señor Jesús,

Hijo de Dios y Salvador de los hombres, ilumina mi vida con tu luz y dame la gracia de creer en ti,

con una fe alegre y gozosa, jubilosa  y entusiasta, sean cuales sean  las circunstancias de la vida en las que me encuentre.

Dame, Señor Jesús, 

una fe tan grande y tan profunda, que me ayude a superar hoy y siempre,

los momentos difíciles

que todos tenemos que pasar.  

Una fe que me permita vencer los temores

que invaden mi alma.

Una fe que destruya para siempre los miedos que me acosan.

Una fe que dé sentido y valor a todas y cada una de mis alegrías y de mis sufrimientos.

Dame, Señor, una fe llena de esperanza; una fe valiente; una fe siempre  joven, aunque los años pasen; una fe profunda y fuerte, que fortalezca mi debilidad, y me ayude a vencer todas mis limitaciones. 

Dame, Señor, una fe que sepa reír y cantar, en medio del dolor y a pesar de él; una fe capaz de hacer frente a las adversidades y los fracasos, con tranquilidad y buen humor.

Dame, Señor, una fe que atraiga; una fe que motive; una fe que entusiasme a otros a creer; una fe viva, alegre y contagiosa.

Dame, Señor, una fe activa y creativa, que no sea sólo de palabras,

de rezos y promesas, sino también, y muy especialmente, una fe de obras.

Dame, Señor, una fe perseverante, que no retroceda ante las dificultades, sino que, por el contrario, crezca y se desarrolle en medio de ellas.

Dame, Señor, una fe comunicativa, que se haga testimonio claro, de que creer en ti y en tu Verdad, en tu Amor y tu Palabra, nos trae dicha y felicidad. 

Señor, yo creo, pero quiero pedirte hoy y todos los días de mi vida,

desde lo más profundo de mi corazón, que aumentes mi fe y me ayudes a creer con una fe semejante a la fe de María, Madre y Maestra de todos los que creen,

por haber creído siempre

con corazón humilde y generoso.

Amén.

Padre Sergio

miércoles, 3 de febrero de 2021

ORACIÓN DE CADA MIÉRCOLES A SAN JOSÉ, CUSTODIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

   


San José, ruega a Jesús que venga a mi corazón y lo inflame de caridad.

San José, ruega a Jesús que venga a mi inteligencia y la ilumine.

San José, ruega a Jesús que venga a mi voluntad y la fortalezca.

San José, ruega a Jesús que venga a mis pensamientos y los purifique.

San José, ruega a Jesús que venga a mis afectos y los ordene.

San José, ruega a Jesús que venga a mis deseos y los dirija.

San José, ruega a Jesús que venga a mis acciones y las bendiga.

San José haz que Jesús me done su Santo Amor.

San José haz que Jesús me done la imitación de sus virtudes.

San José haz que Jesús me done la verdadera humildad de espíritu.

San José haz que Jesús me done la paz del alma.

San José que Jesús me done el santo temor de Dios.

San José que Jesús me done el deseo de la perfección.

San José haz que Jesús me done la dulzura de carácter.

San José  que Jesús me done un corazón puro y caritativo.

San José haz que Jesús me done la gracia de soportar con paciencia los sufrimientos de la vida.

San José, por el amor que le diste a Jesús ayúdame a amarlo de verdad.

San José, recíbeme y protégeme como tu fiel devoto.

San José, yo me pongo en tus manos, acéptame y socórreme.

San José, no me abandones en la hora de mi muerte.

Amén


¡San José, ruega por nosotros!

HOY EL RETO DEL AMOR ES QUE SEAS EL ESPEJO DEL ASCENSOR PARA ESA PERSONA QUE TIENES TAN CERCA

Hola, buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.

MIRARTE EN ÉL

En el Monasterio no hay espejos, bueno, solo hay uno en la ropería . En concreto, en la puerta de un armario. Es un espejo en el que nadie se mira porque lo que deforma la imagen: te ves ancha y muy bajita. Me recuerda a los espejos del parque de atracciones.

Desde que hay ascensor, tenemos otro espejo. Este no deforma y te ves tal cual eres.

Muchas veces hay un espejo que nos deforma. Sin darnos cuenta, nos miramos en él y nos creemos lo que nos dice: eres torpe, eres el mejor, el peor, molestas.... y actuamos según ello. Este espejo es el de nuestra percepción.

Nuestra mirada, muchas veces nos engaña respecto a nosotros mismos y nos hace pensar que los demás nos prrciben igual. ¿Cómo te ves cuando te miras en tu espejo?

Cristo es ese espejo del ascensor que te pone frente a tu verdad desde el Amor. No es tu percepción la que rige, sino la realidad de que has sido creado como eres por Amor. Tu vida tiene un propósito, solo tienes que dejarte mirar por Él y vivir desde su perspectiva.

Hoy el reto del Amor es que seas el espejo del ascensor para esa persona que tienes tan cerca, a la que ves todos los días. Ora por ella y dile de alguna manera lo que a veces damos por hecho: que le quieres, que es importante para ti... tus palabras pueden ser la bálsamo que hoy necesite para que su corazón vuelva a latir.

VIVE DE CRISTO

Padre Sergio


martes, 2 de febrero de 2021

LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR

 


Hemos celebramos la Fiesta de la Presentación del Señor. Es una fiesta de alegría por la esperanza que este niño trae a la gente. Aquí está el futuro, aquí está la salvación: Dios ha guardado su promesa de vida y de perdón. Pero hay también tristeza en esta fiesta: El niño causará dolor a su madre y él será rechazado por algunos de su misma gente, aunque viene para ser luz para todos. 

Roguemos para que el Señor encienda nuestros corazones con un fuego santo para seguir a Jesús, nuestra Luz.

Oh Dios, Padre nuestro:

Tú eres la luz verdadera.

Cuando tú hablas, 

la oscuridad da paso a la luz del día,

el mundo refleja tu resplandor,

y podemos vivir en la luz de tu amor.

Date a conocer a nosotros

mientras portamos en nuestras manos estas candelas,

y haz nuestros rostros  resplandecientes con tu gloria.

Haznos hijos de la luz,

líbranos de la oscuridad del pecado

y llévanos a tu luz eterna

por medio de aquel que es

nuestro camino, nuestra verdad y nuestra vida

y la luz del mundo, Jesucristo, nuestro Señor.

(Liturgia, Ciudad Redonda)

lunes, 1 de febrero de 2021

Lluvia fina...

 HOY EL RETO DEL AMOR ES ORAR A JESÚS POR ESA PERSONA QUE TIENES EN EL CORAZÓN Y DEJAR QUE EL AMOR DEL SEÑOR EMPAPE TU CORAZÓN


Hola, buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.

LLUVIA FINA

Ayer estuvo todo el día lloviendo. Me asomaba por la ventana y, sacando la mano, notaba una lluvia fina, muy suave, pero muy fina... mojaba, pero poco a poco. Por la tarde, cuando salí a la huerta, pude comprobar que, en el jardín, la tierra estaba empapada, que sí había calado la lluvia.

Me di cuenta de que la constancia de la lluvia fue lo que hizo empapar la tierra. A mí me gusta que llueva torrencialmente y lo empape todo en dos segundos, pero este agua no suele calar. La perseverancia de todo el día lloviendo hizo que empapase.

Cuántas veces quiero que las cosas sean al momento o, si no, muy rápidas... y el Señor tiene sus tiempos. Mirando a Jesús me daba cuenta de que su Amor es un Amor constante, no deja de amarnos en ningún momento. Él siempre está con nosotros, muchas veces sin hacer ruido, pero permanece y va calando en nuestra vida la certeza de Su presencia.

Un día tras otro nos muestra su Amor en la Eucaristía, en los hermanos, en los sacramentos, en la naturaleza... cada día su Amor está ahí. Nosotros a veces queremos lluvia torrencial, le buscamos en lo espectacular y Él está en lo sencillo, pero constante.

Así es el amor: ningún gesto cae al vacío. Si un día y otro vas apostando por el amor, llegará el día en que la tierra estará mojada.

Podemos pensar que no cala nada en una persona: todos los días le muestro que le amo, con gestos, con palabras, con mensajes... y da la sensación de que no cala. Pero no es verdad, el Señor nos pide que no dejemos de amar, que a su tiempo cosecharemos.

No te rindas, el mal quiere que tires la toalla, pero Jesús te da la mano para que sigas apostando por el amor, para que tu corazón no deje de amar.

Quizás ha llegado el momento de amar a esa persona en la oración, de orar por ella para que Cristo le abra el corazón y podáis volver a encontraros.

Pensamos al hablar de amor que es igual a acción, pero no: el amor es oración. ¿No crees que Jesús oraba por sus discípulos? Es donde primero los cuidaba.

Hoy el reto del amor es orar a Jesús por esa persona que tienes en el corazón y dejar que el Amor del Señor empape tu corazón. Apuesta por el Amor.

VIVE DE CRISTO

PADRE SERGIO

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