Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

viernes, 31 de julio de 2026

Granito de arena de Esperanza...San Ignacio de Loyola


 
San Ignacio de Loyola

Fundador de la Compañía de Jesús (Jesuitas).

(1491-1556)

«Cuanto más nuestra ánima se halla sola y apartada, se hace más apta para acercarse y llegar a su Creador y Señor; y cuanto más así se allega, más se dispone para recibir gracias y dones de la su divina y suma bondad».
****
"Obra como si todo dependiera de ti, sabiendo que en realidad todo depende de Dios"
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El diablo se sirve del pasado para abatir el alma, del presente para distraerla y del futuro para llenarla de temor. Resístele con firmeza confiando plenamente en Dios.

Tomad, Señor
Tomad, Señor y recibid
toda mi libertad,
mi memoria,
mi entendimiento
y toda mi voluntad.

Todo mi haber y mi poseer;
vos me lo disteis
a vos, Señor, lo torno;
todo es vuestro
disponed a toda vuestra voluntad.

Dadme vuestro amor y gracia
que esta me basta.
San Ignacio de Loyola

Escúchanos, Señor, conforme a tu clemencia

 


Hoy elevamos nuestra oración con la certeza de que siempre escuchas a tus hijos y nunca dejas de socorrerlos.



ORACIÓN DE LA MAÑANA
(Cf. Salmo 68)

Viernes, 31 de julio de 2026

Señor, hoy nos recuerdas que, aun cuando experimentemos incomprensiones, críticas o injusticias, nunca estamos solos. Tú conoces la verdad de nuestro corazón, ves lo que nadie más ve y escuchas el clamor de quienes ponen en Ti toda su confianza. Tu clemencia es más grande que cualquier dificultad y tu amor jamás nos abandona.

Al comenzar este día, venimos a Ti con humildad y ponemos en tus manos nuestras alegrías, preocupaciones y luchas. Enséñanos a responder al mal con el bien, a no dejarnos vencer por el resentimiento ni por el desánimo, y a permanecer firmes en el camino de la verdad, aun cuando ello exija sacrificio.

Haz de nosotros discípulos que amen tu voluntad por encima de todo. Que nuestro celo por tu Reino nazca siempre del amor y nunca de la dureza de corazón. Danos la gracia de vivir con paciencia, misericordia y fidelidad, confiando en que Tú sostienes a quienes permanecen junto a Ti.

Hoy elevamos nuestra oración con la certeza de que escuchas a tus hijos y nunca dejas de socorrerlos. Por eso, con esperanza renovada, repetimos: "Escúchanos, Señor, conforme a tu clemencia".

Hoy celebramos a san Ignacio de Loyola.



Hoy celebramos a san Ignacio de Loyola. Sus Ejercicios Espirituales no son solo un libro para hacer retiro, sino una escuela para ordenar la vida, discernir la voluntad de Dios y seguir más de cerca a Jesucristo.

Sus Anotaciones nos ofrecen también algunas claves para vivir cada día.

1️⃣ Disponer el alma

San Ignacio define los Ejercicios como un modo de preparar y disponer el alma para quitar los afectos desordenados y buscar la voluntad de Dios.
La vida cristiana comienza dejando que Cristo ponga orden dentro de nosotros.

2️⃣ No basta con saber mucho

«No el mucho saber harta y satisface al alma, sino el sentir y gustar de las cosas internamente».
La fe no consiste únicamente en acumular ideas. Hay que dejar que la Palabra descienda de la cabeza al corazón y transforme la vida.

3️⃣ Entrar con generosidad

San Ignacio pide comenzar los Ejercicios con «grande ánimo y liberalidad».
También la vida cristiana necesita una entrega generosa. Dios no se impone, pero tampoco puede hacer grandes cosas en quien siempre le responde a medias.

4️⃣ Respetar el ritmo de Dios

Las Anotaciones enseñan que no todas las personas recorren el mismo camino ni reciben las mismas mociones.
No debemos comparar nuestra vida espiritual con la de los demás. Dios conduce a cada alma con una pedagogía única.

5️⃣ Buscar personalmente al Señor

Quien acompaña los Ejercicios no debe sustituir la acción de Dios, sino permitir que «el mismo Criador y Señor se comunique a la su ánima devota».
El verdadero acompañante no crea dependencias. Ayuda a que la persona escuche al Señor y responda libremente.

6️⃣ Perseverar en la desolación

Cuando llega la sequedad, el cansancio o la tentación, san Ignacio invita a no abandonar el camino comenzado.
La fidelidad no se mide por lo que sentimos, sino por permanecer junto a Cristo también cuando no hay consuelos.

7️⃣ Cuidar los pequeños detalles

La oración necesita tiempo, silencio, preparación, examen y constancia.
El amor de Dios es gracia, pero también pide nuestra colaboración. La vida espiritual rara vez se pierde de golpe; suele enfriarse por pequeños descuidos.

8️⃣ Aplicar los Ejercicios a la vida

San Ignacio sabía adaptar los Ejercicios a la edad, las fuerzas y la situación de cada persona.
La santidad no consiste en hacer cosas extraordinarias, sino en buscar y hallar a Dios en la realidad concreta que nos ha tocado vivir.

9️⃣ Ordenar la vida para elegir bien

Los Ejercicios ayudan a preguntarnos: ¿qué quiere Dios de mí?, ¿qué me acerca más a Cristo?, ¿qué decisión sirve mejor para su gloria y el bien de los demás?
Discernir es aprender a elegir no simplemente lo que apetece, sino lo que conduce más plenamente a Dios.

🔟 Vivir para amar y servir

Todo el camino culmina en la contemplación para alcanzar amor.
El cristiano reconoce que todo bien recibido desciende de Dios y responde entregándole su memoria, entendimiento, voluntad y libertad.
En definitiva, los Ejercicios Espirituales enseñan a vivir con el corazón ordenado, la mirada puesta en Cristo y la voluntad disponible para amar y servir en todo.

San Ignacio de Loyola, ruega por nosotros.

«¿No es el hijo del carpintero?... Y no hizo allí muchos milagros porque les faltaba fe».


Por muy largo que sea el tiempo en que gozaré del aliento de vida que tú me has concedido, Padre santo, Dios todopoderoso, te proclamaré Dios eterno, pero también Padre eterno. Jamás me pondré como juez de tu omnipotencia y de tus misterios; jamás haré pasar mi conocimiento limitado por encima de la verdadera noción de tu infinitud; jamás afirmaré que en otro tiempo tú has existido sin tu Sabiduría, tu Poder y tu Verbo, Dios, el Único engendrado, mi Señor Jesucristo. Porque si el lenguaje humano es débil e imperfecto hablando de ti, no encogerá mi espíritu hasta el punto de reducir mi fe al silencio, por muy faltado que esté de palabras capaces de expresar el misterio de tu ser...

En las mismas realidades de la naturaleza hay muchas cosas de las cuales no conocemos la causa, sin ignorar, sin embargo, los efectos. Y cuando por nuestra propia naturaleza no sabemos qué decir de las cosas, nuestra fe se tiñe de adoración. Si contemplo el movimiento de las estrellas..., el flujo y reflujo del mar..., el poder escondido en la más pequeña de las semillas..., mi ignorancia me ayuda a contemplar, porque si no comprendo a esta naturaleza que está a mi servicio, discierno tu bondad por el mero hecho de que está ahí para servirme. Yo mismo percibo que no me conozco, pero por eso mismo te admiro todavía más... Me has dado el poder razonar y la vida y mis sentidos de hombre que me hacen gozar tanto, pero no llego a comprender cuál ha sido mi principio como hombre.

Es pues no conociendo lo que me envuelve que capto lo que tú eres; y percibiendo lo que eres, te adoro. Por eso mismo, tratándose de tus misterios, el hecho de no comprenderlos no hace que decrezca mi fe en tu omnipotencia... El nacimiento de tu Hijo eterno sobrepasa a la misma noción de eternidad, es anterior a los tiempos eternos. Antes de que nada existiera por ti, Dios Padre, el Hijo salía de ti; es verdadero Dios... Jamás tu has existido sin él... Tú eres el Padre eterno de tu Hijo Engendrado antes de los tiempos eternos.

 San Hilario (c. 315-367)

obispo de Poitiers y doctor de la Iglesia
La Trinidad, 12, 52-53.evangelizo.org

jueves, 30 de julio de 2026

Hoy la Palabra de Dios nos pone ante tres imágenes:

 Hoy la Palabra de Dios nos pone ante tres imágenes: el barro en manos del alfarero, la red llena de peces y el tesoro del que se saca lo nuevo y lo antiguo. Tres imágenes para aprender a dejarnos formar, discernir y vivir en la verdad.

1️⃣ Dios no desecha el barro cuando la vasija sale mal. El alfarero vuelve a trabajarlo. También nosotros podemos deformarnos por el pecado, las heridas o las malas decisiones, pero Dios no renuncia a su obra.

2️⃣ La conversión comienza cuando dejamos de endurecernos. El barro seco ya no puede ser modelado. Un corazón humilde, en cambio, permanece dócil a la gracia y permite que Dios rehaga lo que parecía perdido.

3️⃣ El salmo nos advierte: «No confiéis en los príncipes». Las personas, los poderes y las ideologías pasan. Solo Dios permanece. Dichoso quien no pone su esperanza en promesas humanas, sino en el Señor.

4️⃣ La red del Evangelio recoge toda clase de peces. En la Iglesia conviven santos y pecadores, fidelidades y miserias. No nos corresponde romper la red, sino permanecer en ella y dejarnos purificar por Cristo.

5️⃣ Pero la misericordia no elimina el juicio. Jesús habla con claridad: llegará el momento de separar el bien del mal. Nuestras decisiones importan. La vida no es un juego sin consecuencias eternas.

6️⃣ El discípulo del Reino sabe sacar de su tesoro «lo nuevo y lo antiguo». La verdadera renovación no desprecia la Tradición, y la fidelidad auténtica no convierte el pasado en una pieza de museo.

7️⃣ Hoy pidamos al Señor un corazón dócil como el barro, una esperanza puesta solo en Él y la sabiduría necesaria para conservar lo bueno, corregir lo torcido y caminar hacia el Reino.

Oración a San Leopoldo Mandic

 


Oh, San Leopoldo!
Dócil instrumento de la Misericordia de Dios
en el Sacramento de la Penitencia,
concédenos la gracia de confesarnos a menudo y bien,
para poder tener siempre el corazón libre del peso del pecado.

Tú, que fuiste imagen de la bondad
del corazón de Dios para los pecadores,
haz que nuestra vida pueda testimoniar que Dios
es un Padre Bueno, rico en Misericordia.

Tú, que en tu vida alimentaste
tierno amor hacia la Virgen y fuiste correspondido
con muchos favores,
ahora que estás feliz junto a Ella, ruégale por nosotros,
que mire nuestras miserias
y siempre sea nuestra Madre misericordiosa.

¡Oh, San Leopoldo, que siempre tuviste compasión
por el sufrimiento humano!
Ven en nuestra ayuda;
no abandones a los que están en la desesperación del pecado
sino llévalos hacia el corazón de Dios.

¡San Leopoldo Mandic, ruega por nosotros!

San Leopoldo Bogdan Mandić de Castelnuovo

 Hoy celebramos a san Leopoldo Bogdan Mandić de Castelnuovo, sacerdote capuchino y apóstol incansable de la reconciliación. Pasó buena parte de su vida en un pequeño confesonario, mostrando que la misericordia de Dios puede transformar una existencia entera.


1️⃣ Nació en 1866 en Castelnuovo de Cattaro, actual Herceg Novi. En el bautismo recibió el nombre de Bogdan Juan, y desde joven sintió la llamada a la vida religiosa.

2️⃣ A los dieciocho años vistió el hábito de los capuchinos y tomó el nombre de fray Leopoldo. Fue ordenado sacerdote en Venecia en 1890.

3️⃣ Su gran deseo era trabajar entre los cristianos orientales para favorecer su plena unidad con la Iglesia católica. Esta intención permaneció viva en su corazón durante toda su vida.

4️⃣ Sin embargo, su frágil salud y una dificultad en el habla impidieron que se dedicara a la predicación y a la misión como había soñado. La obediencia le señaló otro camino: el confesonario.

5️⃣ Durante muchos años recibió en Padua a innumerables penitentes. Escuchaba con paciencia, consolaba a quienes sufrían y ayudaba a los pecadores a recuperar la paz con Dios.

6️⃣ Algunos consideraban que era demasiado misericordioso. Pero san Leopoldo sabía que el confesor no está llamado a cerrar las puertas, sino a facilitar que el pecador arrepentido vuelva a la casa del Padre.

7️⃣ Aquello que parecía alejarlo de su vocación misionera terminó realizándola de un modo inesperado. Su pequeño confesonario se convirtió en tierra de misión y cada absolución fue una obra de reconciliación.

8️⃣ Murió en Padua el 30 de julio de 1942. San Pablo VI lo beatificó en 1976 y san Juan Pablo II lo canonizó en 1983.

9️⃣ San Leopoldo nos enseña que Dios puede hacer fecundos nuestros límites. Cuando aceptamos con fe el camino que Él nos ofrece, incluso una habitación pequeña puede abrirse al mundo entero.

🔟 San Leopoldo Mandić, enséñanos a acoger la misericordia de Dios, a buscar la unidad de los cristianos y a acercarnos con confianza al sacramento de la reconciliación. Ruega por nosotros.





Imitar la paciencia del Señor


Nuestro Señor ha sido un modelo incomparable de paciencia: ha soportado hasta su pasión a un «demonio» entre sus discípulos (Jn 6, 70). Ha dicho: «Dejadlos crecer juntos hasta la siega, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también el trigo» (Mt 13, 29). Para ser una figura de la Iglesia ha predicho que la red arrastraría hasta la orilla, es decir, hasta el fin del mundo, toda clase de peces, buenos y malos. Ha hecho conocer de muchas otras maneras, ya sea hablando abiertamente, ya sea en parábolas, que los buenos y los malos se mezclarían. Y, sin embargo, es necesario vigilar sobre la disciplina de la Iglesia, cuando dice: «Estad atentos; si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano» (Mt 18,15)...

Pero hoy en día vemos que hay hombres que sólo toman en consideración los preceptos rigurosos, que mandan reprimir a los perturbadores, de «no dar lo santo a los perros» (Mt 7, 6), de tratar como publicano a aquel que menosprecia a la Iglesia (Mt 18,17), de arrancar del cuerpo a los miembros escandalosos (Mt 5,30). Su celo intempestivo, desorienta a la Iglesia, de manera que quisieran arrancar la cizaña antes de tiempo, y su ceguera les convierte a ellos mismos en enemigos de la unidad de Jesucristo...

Vigilemos de no dejar entrar en nuestro corazón esos presuntuosos pensamientos, de querer apartarnos de los pecadores para no ensuciarnos con su contacto, de querer formar como un rebaño de discípulos puros y santos; bajo el pretexto de no juntarnos con los malos, no haríamos otra cosa que romper la unidad. Sin bien al contrario, acordémonos de las parábolas de la Escritura, de sus inspiradas palabras, de sus impresionantes ejemplos, en los cuales se nos enseña que, en la Iglesia, los malos estarán siempre mezclados con los buenos hasta el fin del mundo y el día del juicio, sin que su participación en los sacramentos sea dañina para los buenos, dado que éstos no habrán tenido parte en sus pecados.

 San Agustín (354-430) obispo de Hipona (África del Norte), doctor de la Iglesia
Sobre la fe y las obras, cp. 3-5

AL CORAZÓN EUCARÍSTICO DE JESÚS

 

¡Oh Corazón eucarístico, oh amor soberano del Señor Jesús, que habéis instituido del augusto Sacramento para permanecer acá abajo en medio de nosotros, para dar a nuestras almas vuestra Carne como alimento y vuestra Sangre como celestial bebida! Nosotros creemos firmemente; ¡oh Señor Jesús!, en este amor sumo que instituyó la Santísima Eucaristía, y aquí delante de esta Hostia es justo que adoremos este amor, que lo confesemos y lo ensalcemos como el gran centro de la vida de vuestra Iglesia. Este amor es para nosotros una invitación apremiante, para que Vos nos digáis: ¡Mirad cuánto os amo! Dando mi Carne como alimento y mi Sangre como bebida, quiero con este contacto excitar vuestra caridad y uniros a mi; quiero llevar a cabo la transformación (de vuestras almas en mí, que soy el crucificado, en mí, que soy el pan de la vida eterna; dadme, pues, vuestros corazones, vivid de mi vida, y viviréis de Dios. Nosotros lo reconocemos, ¡oh Señor!, tal es el llamamiento de vuestro Corazón eucarístico, y os lo agradecemos, y queremos, sí, queremos corresponder a él. Otorgadnos la gracia de penetrarnos bien de este amor sumo, por el cual, antes de padecer, nos convidasteis a tomar y a comer vuestro sagrado Cuerpo. Grabad en el fondo de nuestras almas el propósito firme de ser fieles a esta invitación. Dadnos la devoción y la reverencia necesarias para honrar y recibir dignamente el don de vuestro Corazón eucarístico, este don de vuestro amor final. Así podamos nosotros con vuestra gracia celebrar de modo efectivo el recuerdo de vuestra Pasión, reparar nuestras ofensas y nuestras frialdades, alimentar y acrecentar nuestro amor a Vos, y conservar siempre viva en nuestros corazones la semilla de la bienaventurada inmortalidad.
Así sea.



miércoles, 29 de julio de 2026

Granito de arena de Esperanza... Miércoles de SAN JOSÉ



¡Qué privilegio tener a San José como nuestro padre espiritual!

🌿🌿🌿

San José, graba en mi corazón y en mi mente que Jesús dio su vida por mí, para que nunca más vuelva a ofenderlo

🌿🌿🌿

San José, líbrame de la tentación y ayúdame a reconocer lo que viene de Dios
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San José, ayúdame a reconocer mis pecados, a arrepentirme de todo corazón y a volver a Dios con un amor sincero

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«Aparta de nosotros toda mancha de error y de corrupción; ayudanos desde el Cielo, fortísimo libertador nuestro, en esta lucha con el poder de las tinieblas.» Papa León XIII
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