Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
gadgets para blogger

ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

domingo, 26 de agosto de 2012

Con Él se vive dos veces.


Nuestro corazón ha sido hecho para el infinito. Un corazón hecho para buscar la verdad y para vivir de cara a la verdad. Un corazón para la generosidad, para dar lo mejor de nosotros. Todo eso es posible con Cristo.

Con Él se vive dos veces. La vida natural, y el disfrute de vivir en la verdad, venciendo el mal con el bien. Viviendo en Gracia de Dios. Tener la satisfacción que solamente la verdad puede dar: Cristo, vencedor del pecado y de la muerte, 'Camino, Verdad y Vida'. Rey de reyes y Señor de Señores.

Éste 'Rey' sin belleza y pasible como lo describe Isaías, que se sentó sobre el pollino de una asna entrando en Jerusalén, que fue despreciado por aquellos a los que amó hasta el extremo, que descendió hasta la muerte para vencerla y para demostrarnos hasta donde llega la locura de Su Amor. Ese es también Señor, Dios fuerte, Hijo del Hombre que viene sobre las nubes como Juez de todos. 

Éste fue deshonrado, crucificado, muerto y sepultado, comportándose como cordero que carga sobre sí los males del mundo y no abre la boca, para demostrar con su anonadamiento que es Cristo-Dios, resucitando y entrando como Dios y hombre al cielo.

Éste es el Hijo de Dios, Señor nuestro, Verbo existente del Padre e Hijo del Hombre porque nació de la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra. Éste es Aquel que me ha robado el Corazón. Éste es el Amor que ha llenado mi vida, al que consagro mi vida por completo. Él es Jesucristo, a Él sea rendido el Honor, la Alabanza, el Poder y la Gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Dios nos siga bendiciendo.

sábado, 25 de agosto de 2012

¡Habla, Señor, aunque nos duela!



¡Habla, Señor!
Y no dejes nunca de silabear
aunque, tus Palabras nos resulten duras
o que, después de escucharlas,
sigamos en las nuestras sin hacerles caso.

¡Habla, Señor!
¡Aunque nos confundas!
Porque la fe que no es exigente,
corre el riesgo de convertirse
en merengue que adorna,
pero sin masa que alimenta.
Porque la fe que no provoca
es dulce al paladar,
pero sin trascendencia en la vida.

¡Habla, Señor!
Y haznos más crédulos y más confiados,
menos previsores y más críticos con nosotros mismos,
más estrictos con nuestra vida,
y más compresivos con las actuaciones de los demás.

¡Habla, Señor!
Aunque tu Palabra nos desconcierte,
aunque busquemos mil excusas para alejarnos de Ti,
aunque nos agarremos a mil justificaciones,
para alejarnos de la gran familia de la Iglesia.

¡Habla, Señor!
¡Y no dejes nunca de hacerlo!
Y, si en verdad, ves que corremos
el riesgo de dejarlo todo,
míranos con ojos de hermano,
tócanos con tu mano poderosa,
aliéntanos con el Espíritu Santo,
y sácianos con el gusto
y el encanto de la Eucaristía.
Amén.

P. Javier Leoz
celebrandolavida.org

Humilde Nazarena.


¡Con qué facilidad quedaba María arrobada en éxtasis al contemplar a su Divino Hijo! Hijo verdadero de tan humilde doncella, carne de su carne, corazón de su corazón.

Este Hijo, concebido por obra del Espíritu Santo, es el Verbo de Dios, el primogénito de Dios, el que fue engendrado antes de la aurora, el que hizo brillar la luz día y separo con su aliento las tinieblas de la luz, las aguas de la tierra. El que creó todo lo existente y puso orden en el mundo.

Él es el que se anonadó tomando carne de la Virgen María, y así la convirtió en verdadera 'Madre de Dios', porque el 'Verbo' asumió la naturaleza humana gracias al 'Sí' de María.

A esta humilde nazarena, le cantamos nuestra alabanza:

'Angelus Domini nuntiavit Mariae'...

De mi amigo Alejandro María

viernes, 24 de agosto de 2012

Señor, que todos tus fieles te bendigan.



Salmo Responsorial Salmo 144

Señor, que todos tus fieles
te bendigan.
Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas.
Señor, que todos tus fieles
te bendigan.
Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre y tu imperio, por todas las generaciones.
Señor, que todos tus fieles
te bendigan.
Siempre es justo el Señor en sus designios y están llenas de amor todas sus obras. No está lejos de aquellos que lo buscan; muy cerca está el Señor, de quien lo invoca.
Señor, que todos tus fieles
te bendigan.


jueves, 23 de agosto de 2012

¡Condúcenos hasta ese día!


"En la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria..." (Mt 19,28). Tu pensamiento se dirige a ese “día”, hacia ese futuro. Tú eres un hombre con tendencia hacia el fin del mundo, hacia la plenitud del hombre.

En ese tiempo, Señor, todo será nuevo, renovado, bello.

Jesucristo nos dice: 'Vosotros, que lo habéis dejado todo por el Reino, os sentaréis con el Hijo del Hombre... Recibiréis el ciento por uno de lo que habéis dejado... Y heredaréis la vida eterna...' (cf. Mt 19,28-29).

El futuro que Tú prometes a los tuyos, a los que te han seguido renunciando a todos los obstáculos... es un futuro feliz, es la abundancia de la vida, es la plenitud divina.

Gracias, Señor. ¡Condúcenos hasta ese día!


Dios nos siga bendiciendo!

 https://www.facebook.com/photo.php?fbid=3651283849763&set=a.1454343287622.2062284.1504522290&type=1&theater

No porque duermas, deja de amanecer


No porque llores, evitas el daño que causaron
las lágrimas, ni porque rías, tampoco.
La vida sigue y lo importante no es curar,
sino prevenir y arriesgar.

No sueñas, si no te atreves a pensar
y se corre el riesgo de idealizar.

No cambias, si no te lo propones
y se corre el riesgo de vivir de otra manera.

No tienes compañía, si no entregas más
de lo que recibes y tienes el riesgo
de que te dejen y quedes solo.

No tienes frutos, si no los siembras
y corres el riesgo de no cosechar.

No tienes dinero, si no lo guardas
y corres el riesgo de gastarlo.

Si no amas, nadie te quiere y se corre
el riesgo de que no te correspondan.

Siempre tienes que dar, amar y entregar
a los demás, más de lo que recibes,
para no correr el riesgo de morir
sin haber vivido y vivir para siempre en Dios
y en el recuerdo de los que te conocieron
 
 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...