viernes, 8 de febrero de 2013
“Dios está aquí”
TEXTOS DE SAN JOSEMARÍA
08 de febrero de 2013
“Dios está aquí”
Humildad de Jesús: en Belén, en Nazaret, en el Calvario... —Pero más humillación y más anonadamiento en la Hostia Santísima: más que en el establo, y que en Nazaret y que en la Cruz. Por eso, ¡qué obligado estoy a amar la Misa! (“Nuestra” Misa, Jesús...). (Camino, 533)
Quizá, a veces, nos hemos preguntado cómo podemos corresponder a tanto amor de Dios; quizá hemos deseado ver expuesto claramente un programa de vida cristiana. La solución es fácil, y está al alcance de todos los fieles: participar amorosamente en la Santa Misa, aprender en la Misa a tratar a Dios, porque en este Sacrificio se encierra todo lo que el Señor quiere de nosotros.
Permitid que os recuerde lo que en tantas ocasiones habéis observado: el desarrollo de las ceremonias litúrgicas. Siguiéndolas paso a paso, es muy posible que el Señor haga descubrir a cada uno de nosotros en qué debe mejorar, qué vicios ha de extirpar, cómo ha de ser nuestro trato fraterno con todos los hombres.
El sacerdote se dirige hacia el altar de Dios, del Dios que alegra nuestra juventud. La Santa Misa se inicia con un canto de alegría, porque Dios está aquí. Es la alegría que, junto con el reconocimiento y el amor, se manifiesta en el beso a la mesa del altar, símbolo de Cristo y recuerdo de los santos: un espacio pequeño, santificado porque en esta ara se confecciona el Sacramento de la infinita eficacia. (Es Cristo que pasa, 88)
http://www.opusdei.es/art.php?p=12003
jueves, 7 de febrero de 2013
Problemas del perdón
Pocas veces somos
ofendidos;
muchas veces nos
sentimos ofendidos.
Perdonar es
abandonar o eliminar
un sentimiento
adverso contra el hermano.
¿Quién sufre: el
que odia o el que es odiado?
El que es odiado
generalmente vive feliz,
tranquilamente, en
su mundo.
El que cultiva el
rencor se parece al que
toma una brasa
ardiente o al que atiza una llama.
Pareciera que la
llama quemara al enemigo;
pero no, el que se
quema es uno mismo.
El resentimiento
sólo destruye al resentido.
El amor propio es
ciego y suicida:
prefiere la
satisfacción de la venganza
al alivio inmenso
del perdón.
Es locura odiar: es
como almacenar
veneno en las
propias entrañas.
El rencoroso vive
en una eterna agonía.
No hay en el mundo
fruta más sabrosa
que la sensación de
descanso y alivio
que se siente al
perdonar, así como
no hay fatiga más
desagradable
que la que produce
el rencor.
Vale la pena
perdonar, aunque sea
sólo por interés,
porque no hay terapia
más liberadora que
el perdón.
No es necesario
pedir perdón o perdonar
con palabras;
muchas veces basta con
un simple saludo,
una mirada benevolente,
una aproximación,
una conversación;
son los mejores
signos de perdón.
A veces sucede que
la gente perdona
y siente
verdaderamente el perdón;
pero después de un
tiempo, renace
nuevamente la aversión.
No hay que
asustarse: una herida
profunda necesita
muchas curaciones.
Vuelve a perdonar
una y otra vez,
hasta que la herida
quede curada por completo.
celebrandolavida.org
miércoles, 6 de febrero de 2013
LOS SIETE DOMINGOS DE SAN JOSÉ
LOS DOLORES Y GOZOS DE SAN JOSÉ
También iremos meditando los gozos de san José:
la alegría y la felicidad de compartir su vida junto a su esposa, la
Santísima Virgen y el Niño. El gozo de saberse en las manos de un Dios
que le había escogido para tan gran tarea.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria, por las intenciones del Papa.
http://www.primeroscristianos.com/es/noticias/1108-siete-domingos-de-san-jose
Es una antigua tradición en la Iglesia preparar la fiesta de San José, el 19 de marzo, con la contemplación de los dolores y gozos del Santo Patriarca durante los siete domingos anteriores a su fiesta.
De la mano de san José iremos contemplando los dolores:
aquellos momentos en los que tuvo que pasar las pruebas que el Señor le
tenía preparadas, los momentos que se entregó de forma plena al querer
de Dios, aun sin comprender del todo lo que tenía guardado para él.
Los cristianos siempre han visto en san José un ejemplo de entrega y de fe en Dios y
podemos considerarlo maestro de oración. Fue él, depués de la Virgen,
quien más de cerca trató al Niño Dios, quien tuvo con él el trato más
amable y sencillo.
SIETE DOMINGOS A SAN JOSE
Oración (para todos los días):
San José, mi padre y señor, tú que fuiste guardián fiel del Hijo de
Dios y de su Madre Santísima; la Virgen María, alcánzame del Señor la
gracia de un espíritu recto y de un corazón puro y casto para servir
siempre mejor a Jesús y María. Amén.
V: Rogad por nosotros San José.
R: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.
V: Rogad por nosotros San José.
R: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.
PRIMER DOMINGO
Oh castísimo esposo de María, glorioso San José: qué aflicción y angustia la de vuestro corazón en la perplejidad en que estabais, sin saber si debíais abandonar o no a vuestra esposa sin mancilla.
Pero cuál no fue también vuestra alegría, cuando el ángel reveló el gran misterio de la Encarnación.
Por ese dolor y gozo, os pido consoléis nuestro corazón ahora y en nuestros últimos dolores, con la alegría de una vida justa y de una santa muerte, semejante a la vuestra, asistidos de Jesús y de María.
Oh castísimo esposo de María, glorioso San José: qué aflicción y angustia la de vuestro corazón en la perplejidad en que estabais, sin saber si debíais abandonar o no a vuestra esposa sin mancilla.
Pero cuál no fue también vuestra alegría, cuando el ángel reveló el gran misterio de la Encarnación.
Por ese dolor y gozo, os pido consoléis nuestro corazón ahora y en nuestros últimos dolores, con la alegría de una vida justa y de una santa muerte, semejante a la vuestra, asistidos de Jesús y de María.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
FINAL (para todos los días): Acordaos:
Oh purísimo Esposo de María, oh dulce protector mío San José, que jamás
se oyó decir que haya dejado de ser consolado uno solo de cuantos han
acudido a vuestra protección e implorado vuestro auxilio. Con esta
confianza vengo a vuestra presencia y me encomiendo a Vos
fervorosamente, oh padre nutricio del Redentor. No desechéis mis
súplicas, antes bien, escuchadlas piadosamente. Amén.
Oración: Oh
Dios, que por providencia inefable os dignasteis escoger al
bienaventurado José para esposo de vuestra Santísima Madre: os
suplicamos nos concedáis la gracia de que, venerándole en la tierra como
a nuestro protector, merezcamos tenerle por intercesor en los cielos.
Amén.
http://www.primeroscristianos.com/es/noticias/1108-siete-domingos-de-san-jose
Disculpen un poquitin el atrazo, pero hoy miércoles día en que le dedicamos a San José comienzo los dolores y gozo a San José...seguiditos de los domingos restantes... Abrazos en Cristo!...
lunes, 4 de febrero de 2013
"No somos nada"
Si, ¡no somos nada! Verdaderamente somos vasos vacíos, platos sin alimento, casas sin habitantes, países sin población, mundo sin gente. Lo que ocurre es que nos olvidamos de eso, y pensamos que nuestras vidas son mérito nuestro, que el progreso es cuestión del hombre, hasta llegamos a considerar que nuestros hijos son realmente nuestros.
Si
cerramos los ojos y nos abstraemos por un momento de todo el ruido que
nos rodea, quizás podamos entrar en diálogo con Aquel que Es, el Dueño y
Autor de nuestras vidas, de nuestro destino. Cada bocanada de aire que
entra a nuestros pulmones es producto de Su Amor, cada alimento que
ponemos en nuestra boca, es un cuidado amoroso que El nos prodiga. Como
lo dijo San Pablo, “Todo es Gracia”. La vida es Gracia, la risa, la
felicidad lo es, pero también es Gracia el dolor, la enfermedad, y hasta
la muerte.
Nuestra
vida es un regalo del Señor, de principio a fin. Pero lo más
extraordinario es que esta vida no es nada, comparado con la promesa que
El nos hace: la eternidad vivida en perpetua felicidad, junto a El
mismo. Los fogonazos de felicidad que vivimos aquí, no son más que una
muestra, un anticipo de lo que vamos a vivir en el Reino prometido. Y el
dolor que podamos vivir en esta vida, es nada más que la forma que El
tiene de darnos el pasaje para la felicidad eterna. Ya fue así con El
mismo, cuando en la forma del Verbo Encarnado se presentó ante nosotros,
para morir en la Cruz.
Es
curioso, pero cuando comprendemos que no somos nada, es cuando más
seguros de nosotros mismos nos sentimos. No es esto porque pensemos que
somos capaces de algo, o porque tengamos algún mérito, sino porque nos
vemos abrazados y en amistad eterna con quien cuida de nuestro destino.
Jesús mismo se hace cargo de nuestro día, de nuestra noche también,
cuando seguros de Su Presencia nos dejamos llevar por los impredecibles
derroteros de la vida.
La
búsqueda de falsas seguridades que nos ofrece el mundo, es chafalonería
comparada con la verdadera seguridad, eso que los enamorados de Dios
llamamos Fe. La buscada autoestima, o la autovaloración, son caminos
tramposos que conducen a una vía muerta, a una sequedad espiritual
plagada de egoísmo. La verdadera autoestima se alcanza al amarse a uno
mismo como Dios nos ama, o porque Dios nos ama, y es simplemente un
apéndice del verdadero amor, que es el que debemos prodigar a nuestros
hermanos en Jesús.
Para
el mundo, decir que no somos nada es locura. Pero eso no es sorpresa,
pues casi todas las cosas de Dios son locura incomprensible para el
mundo. A los ojos de la Fe, decir que no somos nada es abrazarse como un
niño a las piernas del Padre Bueno, ponerse bajo el Manto de la Mamá
que nos consuela y protege. Es ponerse de rodillas con las manos juntas,
la mirada en lo alto, el corazón abierto al diálogo confiado con Quien
nos espera.
Decir
que no somos nada es también querer ser santo. Ahora sí que hablamos de
locura, ¿verdad? Que loco suena esto de querer ser santo, y sin embargo
es nuestra misión de vida. Nada tan importante, para ninguna persona,
como el deseo de ser santo. El anhelo de la santidad, ese sentimiento
tan importante que debemos alimentar y cuidar dentro nuestro, responde
al impulso de nuestra alma que quiere hacer feliz a Dios. ¡Ese es el
motivo por el cual queremos ser santos!
Realizar
el sueño que Dios tuvo cuando insufló la vida en nuestra alma, en el
momento de la concepción. Esa es nuestra misión de vida, motor de
nuestro anhelo de santidad. Nuestros padres fueron co-creadores, pero
fue Dios el que delineó un plan para nosotros, en ese trascendental
momento de nuestra existencia. Tú, y yo, y todos, somos hijos de un
sueño que Dios tuvo al crearnos. Por eso El nos dice que nos conoce
desde antes de nuestra concepción, porque nuestra existencia es parte
del Plan que El tiene para el desarrollo de la historia.
Así,
no somos nada, y sin embargo, somos tan importantes para Dios. Somos Su
sueño, un sueño que debemos descubrir y transformar en camino,
impulsados por el deseo de ser santos. Los oídos cerrados a los llamados
del mundo, y abiertos a la Voz de nuestro Buen Pastor, Jesús ¡Por eso
quiero gritar quiero ser santo Señor! ¡Quiero ser santo!
Pronto al bien
Debes estar más
pronto a reconocer
un beneficio, que a vengar un insulto,
así recibirás más beneficios que insultos.
Debes estar más pronto a amar que a odiar,
así serás más amado que odiado.
Debes estar más pronto a alabar
y tardo para censurar,
así alabarán tus virtudes
y los ojos de la enemistad
quedarán ciegos para
tus imperfecciones.
Cuando hagas el bien hazlo porque es bueno,
no porque los hombres lo aprecien;
cuando evites el mal, huye porque es mal,
no porque los hombres hablen contra él.
Sé honesto por amor de la honestidad
y así lo serás uniformemente;
quien lo hace sin principios es un vacilante.
Desea más bien ser reprobado por los sabios
que aplaudido por quien no tiene comprensión,
pues aquellos que te señalan una falta,
es porque suponen que puedes mejorar;
en cambio, el que te alaba
es porque te cree semejante a él.
¿Quieres gozar de la buena voluntad
de todos los hombres?
Deja que tu benevolencia sea universal
y fomenta la paz,
así tu nombre será repetido por todos
con alabanzas y bendiciones.
un beneficio, que a vengar un insulto,
así recibirás más beneficios que insultos.
Debes estar más pronto a amar que a odiar,
así serás más amado que odiado.
Debes estar más pronto a alabar
y tardo para censurar,
así alabarán tus virtudes
y los ojos de la enemistad
quedarán ciegos para
tus imperfecciones.
Cuando hagas el bien hazlo porque es bueno,
no porque los hombres lo aprecien;
cuando evites el mal, huye porque es mal,
no porque los hombres hablen contra él.
Sé honesto por amor de la honestidad
y así lo serás uniformemente;
quien lo hace sin principios es un vacilante.
Desea más bien ser reprobado por los sabios
que aplaudido por quien no tiene comprensión,
pues aquellos que te señalan una falta,
es porque suponen que puedes mejorar;
en cambio, el que te alaba
es porque te cree semejante a él.
¿Quieres gozar de la buena voluntad
de todos los hombres?
Deja que tu benevolencia sea universal
y fomenta la paz,
así tu nombre será repetido por todos
con alabanzas y bendiciones.
celebrandolavida.org
domingo, 3 de febrero de 2013
SAN BLAS
“San Blas bendito, que se ahoga este angelito”
¿Quién no escuchó esta
jaculatoria, mezcla de oración suplicante y quizá con algo de
reminiscencia mágica, cuando se hacía apurada la situación del niño que
se tragó una bola o quedó sin respiración cuando el caramelo o el chicle
se le coló indebidamente? Al tiempo que la experimentada abuela
propinaba a la criatura un buen golpe seco en la espalda o le oprimía el
pecho para facilitar la expulsión del cuerpo extraño, se estaba
invocando a uno de los santos más populares, cercanos y amables de la
antigüedad cuyo culto se extendió durante la Edad Media por toda la
cristiandad y ha llegado a nuestra cultura como protector de los males
de garganta.
San
Blas es un santo de gran popularidad en el Paraguay. Es patrono del
Paraguay y de muchas ciudades del interior del país. Su festividad es
celebrada con gran devoción, demostraciones de fe en su poder de curar
“cualquier mal de la garganta” y con el alborozo que da lugar a
manifestaciones que se volvieron folklóricas como aquellas de “las
galoperas”.
http://blogsdelagente.com/alparaguay/2009/03/26/san-blas-patrono-del-paraguay/
sábado, 2 de febrero de 2013
ES MI REINA, LA MADRE DE MI SEÑOR !
Es mi Reina, la Madre de mi Señor y se ha dignado a llevarme de la mano desde mi infancia. Una Madre que siempre ha estado pendiente de su hijo, protegiéndolo, cuidándolo y preparándole el camino.
¡Cuánto hemos de agradecer a Jesús por aquellas palabras mientras colgaba de la cruz: "Mujer, he ahí a tu hijo. Hijo, he ahí a tu Madre"! Y desde ese momento María es mía, tuya, de cada uno de nosotros, porque la voluntad de Cristo ha sido esa, porque bien sabía Jesús que no podemos caminar en este valle de lágrimas sin la protección y los cuidados de una madre...
¡Y qué Madre la que nos dio! La suya, nada menos que la Madre de Dios, Inmaculada y pura, santa y humilde, obediente y sencilla, reina y sierva, virgen y madre...Y como el buen deber de un hijo es obedecer e imitar a su madre, tomamos ejemplo de María para ser por Ella totalmente de Cristo. ¡Buenas noches!
Dios nos siga bendiciendo.
Alejandro María
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=4329090194498&set=a.1454343287622.2062284.1504522290&type=1&theater
viernes, 1 de febrero de 2013
Que nadie tenga miedo a Dios.
Todos los hombres pecadores que se acercan con fe y confianza a los pies de Cristo comprenden que Dios les ama, acepta y les otorga su amor y misericordia, abriendo de esta manera la puerta a una nueva aventura: la vida en plenitud.
María Magdalena se postró a sus pies, lloró arrepentida y fue perdonada. Pedro después de negarle tres veces, dice el Evangelio que 'lloró amargamente'. Cristo vio su arrepentimiento y le perdonó. En cambio Judas (aún dándose cuenta de que había entregado sangre inocente) no confió en la misericordia divina, entró en la angustia y desesperación y se ahorcó.
La Misericordia de Dios es para todos, nadie queda excluido. En la revelaciones a Santa Faustina, Jesús le dice: "Ningún pecado, aunque sea un abismo de corrupción agotará mi Misericordia. Aunque el alma sea como un cadáver en plena putrefacción, y no tenga humanamente ningún remedio, ante Dios sí lo tiene".
Hemos de colocarnos debajo de la cruz y esperar a que -por su gran misericordia- el costado de Cristo sea traspasado de par en par. De ahí brotará la sangre y el agua que purifica y lava nuestra alma. Longinos le traspasó el costado y el torrente de gracia que recibió fue tan fuerte que se convirtió. Nosotros somos 'empapados' por el torrente de gracia en el sacramento de la penitencia.
Que nadie tenga miedo a Dios. En todo caso, el único miedo que puede sentir el hombre (respecto a Dios) es el de perderle para toda la eternidad. Para meditar más profundamente el misterio de la Misericordia Divina, pensemos repetidamente en la Pasión de Cristo. Los efectos serán tan beneficiosos para nuestra alma que solo en el cielo podremos comprender tal magnitud.
Dios nos siga bendiciendo.
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=4341676509148&set=a.1454343287622.2062284.1504522290&type=1&theater
jueves, 31 de enero de 2013
Frases destacadas de San Juan Bosco.
2.- Cuando estoy lejos
de vosotros me falta algo
3.- Iría hasta Superga arrastrando la lengua con tal de salvar un alma
4.- Un buen consejo lo aceptaría aunque viniera del diablo
5.- Estad siempre unidos al Señor
6.- Aquí hacemos consistir la santidad en estar siempre alegres
7.- Trabajo, trabajo, trabajo
8.- Ahora hemos de trabajar, ya descansaremos en el paraíso
9.- Quien deja una casa por seguir la vocación encuentra ciento
10.- Dadme almas y quedaos el resto
11.- Hemos de hacer buenos cristianos y honrados ciudadanos
12.- Salud, sabiduría, santidad (son las tras « S» en las que insistía Don Bosco)
13.- Decían de él: cuando Don Bosco está muy alegre es que tiene algún problema
14.- Ante la cantidad de obras que realiza, Don Bosco decía:
«Yo voy adelante haciendo como la locomotora, puf, puf, puf...»
(«Puf» en piamontés significa «deudas»)
15.- Nunca hay que decir « no me toca», sino « ¡Voy yo!»
16.- Mi sistema se basa en la religión, la razón y el amor
17.- A1 dar cultura y principios religiosos prevenimos a los delincuentes.
18.- Más moscas se cazan con una gota de miel que con un barril de vinagre
19.- Vosotros jóvenes sois los responsables de vuestro futuro
20.- La Eucaristía y la Virgen son las dos columnas que han de sostener nuestras vidas
21.- Sed devotos del Papa, es una de nuestras principales devociones
22.- Tristeza y melancolía fuera de la casa mía
23.- Dios te ve
24.- Como padres amorosos corrijamos siempre con amabilidad
25.- Por los jóvenes hemos de estar dispuestos a soportar cualquier contratiempo y fatiga
26.- Los jóvenes no sólo deben ser amados, sino que deben notar que se les ama
27.- Amemos lo que aman los jóvenes
28.- Procurad siempre vivir en la amistad de Dios
3.- Iría hasta Superga arrastrando la lengua con tal de salvar un alma
4.- Un buen consejo lo aceptaría aunque viniera del diablo
5.- Estad siempre unidos al Señor
6.- Aquí hacemos consistir la santidad en estar siempre alegres
7.- Trabajo, trabajo, trabajo
8.- Ahora hemos de trabajar, ya descansaremos en el paraíso
9.- Quien deja una casa por seguir la vocación encuentra ciento
10.- Dadme almas y quedaos el resto
11.- Hemos de hacer buenos cristianos y honrados ciudadanos
12.- Salud, sabiduría, santidad (son las tras « S» en las que insistía Don Bosco)
13.- Decían de él: cuando Don Bosco está muy alegre es que tiene algún problema
14.- Ante la cantidad de obras que realiza, Don Bosco decía:
«Yo voy adelante haciendo como la locomotora, puf, puf, puf...»
(«Puf» en piamontés significa «deudas»)
15.- Nunca hay que decir « no me toca», sino « ¡Voy yo!»
16.- Mi sistema se basa en la religión, la razón y el amor
17.- A1 dar cultura y principios religiosos prevenimos a los delincuentes.
18.- Más moscas se cazan con una gota de miel que con un barril de vinagre
19.- Vosotros jóvenes sois los responsables de vuestro futuro
20.- La Eucaristía y la Virgen son las dos columnas que han de sostener nuestras vidas
21.- Sed devotos del Papa, es una de nuestras principales devociones
22.- Tristeza y melancolía fuera de la casa mía
23.- Dios te ve
24.- Como padres amorosos corrijamos siempre con amabilidad
25.- Por los jóvenes hemos de estar dispuestos a soportar cualquier contratiempo y fatiga
26.- Los jóvenes no sólo deben ser amados, sino que deben notar que se les ama
27.- Amemos lo que aman los jóvenes
28.- Procurad siempre vivir en la amistad de Dios
http://webcatolicodejavier.org/SanJuanBosco.html
miércoles, 30 de enero de 2013
OCHO PRINCIPIOS DE LA FELICIDAD
SUFICIENTE FE para reconocer la realidad de la presencia de Dios.
SUFICIENTE ESPERANZA para apartar la preocupación del porvenir.
SUFICIENTE CARIDAD para reconocer el bien en casa del vecino.
SUFICIENTE PACIENCIA para trabajar hasta el término de tus tareas.
SUFICIENTE VALOR para confesar tus faltas y corregirlas.
SUFICIENTE SALUD para que el trabajo sea un placer.
SUFICIENTES FUERZAS para afrontar las dificultades y vencerlas.
SUFICIENTES INGRESOS para asegurar la satisfacción de tus necesidades.
Autor: Johann Wolfgang Goethe
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