Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

jueves, 14 de noviembre de 2024

El Reino de Dios está en medio de vosotros

Lo que me sostiene en la oración es, por encima de todo, el evangelio; hallo en él todo lo que necesita mi pobrecita alma. Siempre descubro en él luces nuevas, sentidos ocultos y misteriosos...

 
Comprendo y sé por experiencia, que el reino de Dios está dentro de nosotros. Jesús no tiene necesidad de libros ni de doctores para instruir a las almas; él, el doctoro de los doctores, enseña sin ruido de palabras...Nunca le he oído hablar, pero sé que está dentro de mí. Me guía y me inspira a cada instante lo que debo decir o hacer. Descubro, justamente en el momento en que las necesito, luces que hasta entonces no había visto. Y las más de las veces estas ilustraciones no son más abundantes precisamente en la oración, sino más bien en medio de las ocupaciones del día...



Santa Teresa del Niño Jesús (1873-1897)
carmelita descalza, doctora de la Iglesia
Manuscrito A, 83 vº.evangelizo.org


 

miércoles, 13 de noviembre de 2024

ACTO DE CONSAGRACIÓN A SAN JOSÉ

 




“Bienaventurado San José, deseo en este día presentarme ante ti, protector de la Sagrada Familia y de mi corazón, para consagrarme a tu cuidado.

Quiero imitar las virtudes que adornaron tu vida en esta tierra, para así aprender a querer cada día más a Jesús y a María en mi corazón, cuidarlos y sobre todo a dejarme cuidar por ellos.

Tú los conociste mejor que nadie, por eso quiero que mi consagración en este día sea un compromiso, para que bajo tu custodia mi corazón pueda sanar desde el silencio que acoge; desde la obediencia que confía y desde la mirada limpia que bendice a toda creatura, especialmente a mis hermanos más necesitados.

Que la humildad crezca cada día más en mi alma, y que ella sea la puerta que deje entrar todas las virtudes que tú viviste junto a Jesús y María.

Que no tenga miedo de las pruebas y dificultades, siguiendo tu ejemplo de confianza, para que, a través de ellas, Dios pueda obrar la salvación en mi vida.

Que viva una pobreza espiritual sembrada en la sabiduría divina, que vela y me cuida con su misericordia, sabiendo que todo contribuye para el bien de los que aman a Dios.

San José, quiero ser un reflejo de tu entrega desinteresada y silenciosa, para que brille en mí la fuerza de Jesús y la presencia de María.

Bajo tu mirada pongo mi vida para que me lleves por los caminos de este mundo, con la fe que viviste como padre y esposo junto a la Sagrada Familia de Nazaret. Amén.”

San José, varón prudente y justo, se nuestro acompañante permanente y fiel, amén

Oración a San José para encontrar paz

San José, en la serenidad de tus sueños encontraste paz en medio de la incertidumbre. Que mis hijos tengan siempre paz en sus corazones, confiando en el amor de Dios, aun en los momentos de inquietud o confusión.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria

 


Oración final

“San José, tú que escuchaste la voz de Dios en tus sueños y siempre cuidaste de Jesús y María con amor y dedicación, te pido que protejas a mis hijos con el mismo cuidado. Que bajo tu intercesión, ellos encuentren paz, seguridad y sabiduría. Guía sus pasos y que, como tú, siempre confíen en los planes divinos. Amén.” 

 


Ha vuelto para dar gloria a Dios


Poderosísimo, santísimo, altísimo y soberano Dios,
Padre justo y santo, Señor, rey del cielo y de la tierra,
te damos gracias por ser tú quien eres,
porque, por tu santa voluntad,
y por tu Hijo único con el Espíritu Santo,
has creado todas las cosas, espirituales y corporales.
Nos has hecho a tu imagen y semejanza,
nos has colocado en el paraíso;
y nosotros, caímos por nuestras faltas.
Te damos gracias porque,
igual que tú nos has creado por medio de tu Hijo
igualmente, por medio del santo amor con que nos has amado,
has hecho nacer a tu Hijo, verdadero Dios y verdadero hombre,
de la gloriosa Virgen, Santa María,
y, por su cruz, su sangre y su muerte,
has querido rescatarnos de nuestro cautiverio.
Te damos gracias porque este mismo Hijo
vendrá en la gloria de su majestad,
para mandar al fuego eterno a los malditos
que no han querido convertirse y reconocerte
y para decir a todos los que te habrán reconocido,
adorado y servido en la penitencia:
«Venid, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo» (Mt 25,34).
Todos somos miserables y pecadores,
no somos dignos de nombrarte;
te rogamos, pues, aceptes
que nuestro Señor Jesucristo
tu Hijo muy amado en quien te complaces,
junto con el Espíritu Santo Paráclito,
sea él mismo quien te de gracias por todo,
tal como te place y como a él le place,
él, que te basta siempre y en todo,
él, por quien has hecho tanto por nosotros. ¡Aleluya! 

  San Francisco de Asís (1182-1226)
fundador de los Hermanos menores
Primera Regla, 23.evangelizo.org

 

Terror de los demonios,

Ruega por nosotros.

En la lucha contra el mal, san José es invocado como "terror de los demonios", unido siempre a la Virgen María, que pisó la cabeza de la serpiente.

El P. Francisco Torres Ruiz, exorcista y experto en liturgia de la Diócesis de Plasencia afirma que una de las partes del exorcismo es el rezo de las letanías de los santos y, al mencionar sus nombres, el diablo reacciona: el enemigo no puede soportar las letanías a san José, las mismas que comparto con vosotros cada miércoles:

https://www.aciprensa.com/recurso/569/letanias-de-san-jose

Lo que espanta más a satanás son las virtudes de San José, que son la humildad y la castidad, porque son las que faltan más hoy en día en el mundo
https://www.facebook.com/manuel.i.lopez.37

 


 

Miércoles de San José

 San José es un poderoso intercesor para los enfermos, alguien a quien podemos acudir con confianza en los momentos de necesidad física o emocional. Su vida silenciosa y entregada lo ha convertido en un modelo de humildad y fortaleza, cualidades que lo acercan a quienes sufren en cuerpo y alma. Pedir su intercesión es buscar en él un apoyo paternal y compasivo, alguien que entiende la fragilidad humana y nos acompaña en el dolor.
 

 A través de la oración, podemos pedirle a San José que nos conceda la paz y la fortaleza necesarias para soportar el sufrimiento, así como su protección y guía en medio de la enfermedad. Así como él protegió y cuidó a la Sagrada Familia, confiamos en que puede presentarle nuestras súplicas a Dios, pidiendo consuelo y, si es Su voluntad, sanación. Invocar a San José es invocar la serenidad y la esperanza que nos sostiene en tiempos de debilidad, para que podamos encontrar descanso y alivio en la fe.

 


martes, 12 de noviembre de 2024

Somos unos servidores sin importancia

Que nadie se gloríe de lo que hace, puesto que es, en la más simple justicia, que debemos al Señor nuestro servicio... Mientras vivimos, debemos trabajar para el Señor. Reconoce, pues, que eres un servidor dedicado a muchos servicios. No te pavonees de ser llamado «hijo de Dios» (1Jn 3,1): reconozcamos esta gracia, pero no olvidemos nunca nuestra naturaleza. No te envanezcas de haber servido bien, porque no has hecho más que lo que debías hacer. El sol cumple su función, la luna obedece, los ángeles hacen su servicio. San Pablo, «instrumento escogido por Dios para los paganos» (Hch 9,15), escribe: «No merezco ser llamado apóstol, porque he perseguido a la Iglesia de Dios» (1Co 15,9). Y si en otra parte muestra que no tiene conciencia de falta alguna, añade seguidamente: «Pero no por eso quedo absuelto» (1 Co 4,4). Tampoco nosotros no pretendamos ser alabados por nosotros mismos, no adelantemos el juicio de Dios.

 

  San Ambrosio (c. 340-397)
obispo de Milán y doctor de la Iglesia
Sobre el Evangelio de San Lucas 8, 31-32.evangelizo.org

lunes, 11 de noviembre de 2024

Almas del Purgatorio

 "Cuando reces por el alma de tus difuntos, encomiéndalas a través de su Ángel, para que les haga llegar tu amor y voluntad de que sean libradas pronto de sus penas"

 
 
 
Ayuda en tan fuerte urgencia
para su satisfacción,
la indulgencia, la oración,
la limosna y penitencia.
Obras que por tal clemencia
el mérito doblarán.

Pues en purgatorio están
penando como sabemos
las Ánimas Benditas
todos por ellas recemos.
A las almas ayúdemos
a su salvación.
 

“Perdónale”


El amor consiste no en sentir que se ama, sino en querer amar: cuando se quiere amar, se ama; cuando se quiere amar por encima de todo, se ama por encima de todo. Si ocurre que se cae en una tentación, es que el amor es demasiado débil, no es que no haya amor : hay que llorar como san Pedro, arrepentirse como san Pedro, humillarse como él, como él decir también tres veces: “ Yo os amo, os amo, vos sabéis que a pesar de mis debilidades y pecados, os amo” (Jn 21,15s).

En cuanto al amor que Jesús nos tiene, nos lo ha probado suficientemente como para que creamos en él sin sentirlo: sentir que le amamos y que nos ama, sería el cielo; el cielo no es, salvo raros momentos y raras excepciones, para aquí abajo.

Recordemos con frecuencia la doble historia de las gracias que Dios nos hizo personalmente desde nuestro nacimiento y el de nuestras infidelidades; encontraremos... allí el motivo para perdernos en una confianza ilimitada en su amor. Nos ama porque es bueno, no porque nosotros somos buenos; ¿Acaso las madres no aman a sus hijos descarriados? Así encontraremos cómo profundizar en la humildad y la desconfianza en nosotros mismos. Procuremos redimir un poco nuestros pecados por el amor al prójimo, por el bien hecho al prójimo. La caridad hacia el prójimo, los esfuerzos por hacer el bien a otros son un remedio excelente que hay que utilizar ante las tentaciones: es pasar de la simple defensa al contraataque.


  San Carlos de Foucauld (1858-1916)
ermitaño y misionero en el Sahara
Carta del 15/07/1916 (Obras espirituales, antología de textos, san Pablo 1998, p.228). evangelizo.org

domingo, 10 de noviembre de 2024

DOMINGO DEL SEÑOR

Con humildad ante Cristo Sacramentado: 

El santo se santifica. 

El pecador se arrepiente. 

El terrorista tira las armas. 

El ateo abre los ojos. 

El triste se alegría. 

El hundido alcanza la esperanza. 

El desviado al camino recto. 

El que duda se fortalece en la certeza.

 https://x.com/reina_padua


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