Jesús, no quiero abandonarte, antes bien, deseo dar testimonio de ti a los hombres. Quiero darte a conocer a quienes no han oído hablar de ti. Sé que no será fácil, porque el mundo odia los que te pertenecemos, pero “Tú has vencido al mundo”, y con esa confianza, quiero aventurarme en el anuncio de tu Persona. Catholic.net
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ACI prensa

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. http://la-oracion.com

viernes, 9 de febrero de 2024

Se abrieron sus oídos, se le soltó la lengua y comenzó a hablar normalmente

Mc 7,35)

 
Mis hermanos, es deseable que se pudiera decir de cada uno lo que el Evangelio expresa del mudo que Jesús había sanado: que hablaba normalmente. Mis hermanos, podrían reprocharnos que con frecuencia hablamos mal, especialmente cuando hablamos de nuestro prójimo.

 
¿Cuál es la conducta de muchos cristianos de hoy? He aquí. Criticar, censurar, ensombrecer y condenar lo que hace y dice el prójimo. Este es el vicio más común, más expandido, y quizás el más malo de todos. Vicio que no se podrá nunca detestar suficientemente, vicio que tiene las consecuencias más funestas, que lleva a todos lados turbación y desolación.

 
¡Ah! ¡Quiera Dios darme uno de esos carbones de los que el ángel se sirvió para purificar los labios del profeta Isaías (cf. Is 6,6-7), para purificar la lengua de los hombres! ¡Cuántos males expulsaríamos de la tierra si expulsáramos la murmuración! Mis hermanos, ¡pueda darles horror de ella y obtengan así la felicidad de corregirse para siempre! (…)

 
Termino diciendo que no sólo está mal murmurar, sino también escuchar las murmuraciones y calumnias con placer. Ya que si nadie escuchara, no habría murmuraciones. (…) Digamos frecuentemente: “Mi Dios, hazme la gracia de conocerme tal como soy”. ¡Feliz, mil veces feliz, el que se servirá de su lengua sólo para pedir a Dios el perdón de sus pecados y cantar sus alabanzas!

 

San Juan María Vianney (1786-1859)
presbítero, párroco de Ars
Sermón para el 11º Domingo después de Pentecostés (Sermons de Saint Jean Baptiste Marie Vianney, Curé d'Ars, Ste Jeanne d'Arc, 1982), trad. sc©evangelizo.org

 

miércoles, 7 de febrero de 2024

Miércoles de San José



San José, el protector y custodio de la Sagrada Familia, juega un papel decisivo en la batalla espiritual que se está librando, cada vez de forma más evidente e intensa.

El dragón, la serpiente antigua, se retuerce sabiendo que ya ha sido derrotada, pero intenta arrastrar con su coletazo final todas las almas que pueda.

San José, junto a la Eucaristía y al Inmaculado Corazón de María, constituye uno de los tres pilares para nuestra victoria sobre el príncipe de este mundo, que tiene los días contados.

¡No temáis! Cristo vence.

San José y San Miguel Arcángel, rogad por nosotros
 

 

Los pensamientos salen del corazón del hombre




“Estoy preparado para el juicio, yo sé que la razón estará de mi parte” (Jb 13,18). Un santo, debe a la asistencia de Dios el cuidar tan bien sus obras, que exteriormente no se encuentra contra él ninguna causa de acusación. Interiormente, tiene pensamientos tan circunspectos que aparece siempre irreprochable a los ojos del juez interior.

Así como puede llegar a no fallar exteriormente en la acción, interiormente no puede llegar a fallar en pensamiento. La conciencia del hombre, en lo íntimo de su ser, está siempre sobre una pendiente resbaladiza para una caída. Un santo como Job habla tanto en su nombre como en el nombre de los elegidos cuando dice: “Estoy preparado para el juicio, yo sé que la razón estará de mi parte”. Porque en su conducta exterior nada puede reprocharse y es como hombre libre que dice esas palabras.

El corazón del justo tiene a veces un loco pensamiento y es lo que explica estas nuevas palabras: “Entonces aceptaría quedarme callado y expirar” (Jb 13,19). El hombre, retomando un loco pensamiento, es mordido por el diente de la conciencia y se consume en silencio. Consumirse en silencio, es encontrar en sí mismo un fuego devorante.

 

  San Gregorio Magno (c. 540-604)
papa y doctor de la Iglesia
Morales sobre Job, XI (SC 212, Morales sur Job, Cerf, 1974), trad. sc©evangelizo.org

lunes, 5 de febrero de 2024

Oración a San Miguel por la abundancia

Con mi mayor humildad te pido, que irradies sobre mí un rayo de luz, y a través de ti, Arcángel San Miguel, llegue a mí tu pronta ayuda y protección. Imploro urgentemente por una intervención bendita, y así lograr encontrar una solución a mis problemas, dificultades y cargas monetarias. Te suplico que aceptes y escuches mis ruegos para lograr encontrar paz y tranquilidad.
Elimina de mi vida los obstáculos que dificultan mi camino y el de mi familia. Con toda mi humildad te pido, Arcángel San Miguel, que me ayudes a conseguir la abundancia y llenar mi hogar de prosperidad.
Sé que con tu infinita misericordia y el poder que Dios te ha concedido, me otorgarás lo que tanto te pido, porque tú nunca desamparas a tus ovejas.
Amén.
 
 

sábado, 3 de febrero de 2024

Inmaculado Corazón de María

 Hoy primer sábado del mes, día dedicado a reparar y consolar el Inmaculado Corazón de María. 

¡Recemos un Rosario, meditemos sus misterios y asistamos a misa comulgando en Gracia de Dios


 

San Blás

3 de febrero

 Señor, líbranos por la intercesión de San Blas, de todo mal del alma y del cuerpo, especialmente de todos los males de la garganta; y concédenos la gracia de hacer una buena confesión con la esperanza segura de obtener tu perdón, y alabar con labios dignos tu santísimo nombre.

 

 https://twitter.com/DivineMercyEsp

Desembarcando, Jesús vio una gran multitud. Tuvo piedad de ellos


“Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia” (Mt. 5,7). Dulce es el nombre de misericordia, hermanos muy amados; y si el nombre es tan dulce, ¿cuánto más no lo será la cosa misma?... Hermanos míos, ya que todos deseamos la misericordia actuemos de manera que ella llegue a ser nuestro abogado en este mundo, para que nos libre después en el futuro. Hay en el cielo una misericordia, a la cual se llega a través de la misericordia terrena: Dice, en efecto, la Escritura: “Señor, tu misericordia llega al cielo”. (Sal 35,6 Vulg)
Existe, pues, una misericordia terrena y humana, otra celestial y divina. ¿Cuál es la misericordia humana? La que consiste en atender a las miserias de los pobres. ¿Cuál es la misericordia divina? Sin duda, la que consiste en el perdón de los pecados. Todo lo que da la misericordia humana en este tiempo de peregrinación se lo devuelve después la misericordia divina en la patria definitiva. Dios, en este mundo, padece frió y hambre en la persona de todos los pobres como dijo él mismo: “Cada vez que lo hicisteis con unos de éstos, mis humildes hermanos conmigo lo hicisteis”(Mt. 25,40). El mismo Dios que se digna dar en el cielo quiere recibir en la tierra. 

 

  San Cesáreo de Arlés (470-543)
monje y obispo
Sermón 25,1; CCL 103,11-112 (trad. breviario, lunes XVII ordinario).evangelizo.org

Sábados de María

Simeón tomó al niño en brazos
y a tí misma te anunció
que una espada traspasará tu alma,
y tu dulcísimo Corazón.

El niño iba creciendo
y tu, María, mujer en el dolor,
meditabas y conservabas,
las profecías de Ana y Simeón
en tu corazón.



 

jueves, 1 de febrero de 2024

“...y comenzó a enviarlos de dos en dos”

Un nuevo aspirante entró en la Orden y así creció el número hasta ocho miembros. Entonces, el bienaventurado Francisco los reunió a todos y les habló largamente sobre el Reino de Dios, sobre el menosprecio del mundo, sobre la renuncia a la propia voluntad y sobre la docilidad. Luego, los dividió en cuatro grupos de a dos y les dijo: “Id, hermanos míos queridos, recorred las diversas regiones del mundo, anunciad la paz a los hombres y predicad la penitencia que obtiene el perdón de los pecados. Sed pacientes en las pruebas, seguros que Dios cumplirá sus designios y será fiel a sus promesas. Responded humildemente a los que os pidan cuenta, bendecid a los que os persigan, dad gracias a los que os insulten y os calumnien: el Reino de los cielos será para vosotros”(cf Mt 5,10-11).

Ellos recibieron con gozo la misión que les fue confiada por la santa obediencia y se prosternaron a los pies de San Francisco que los abrazó a cada uno tiernamente y diciéndoles: “Confiad a Dios todas vuestras preocupaciones, él cuidará de vosotros”(1Pe 5,7). Esta era su frase habitual cuando enviaba a un hermano a la misión.

 

  Tomás de Celano (c. 1190-c. 1260)
biógrafo de San Francisco y de Santa Clara
“Vita Prima” de San Francisco § 29.evangelizo,org

miércoles, 31 de enero de 2024

SILENCIOS DE LUZ

El velo del silencio reinante entre sus ojos y la vela la invitaba a que saliera a la luz el examen de su vida, con sus logros y miserias, al amparo de esa tibia llama, al refugio de esa penumbra en la que el corazón se sentía a solas y, confiado, revelaba su existencia sin las vendas de la vergüenza.

Su rostro sentía ese agradable y suave calor, el cual avivaba esas ascuas, esos rescoldos que, ocultos en el alma, se negaban a ver la luz.

Todo era intimidad, armonía, serenidad, quietud, era ese instante, ese lugar en el que bastaba cerrar los ojos para ver la grandeza y la miseria de la vida, de nuestra vida. 


Abel de Miguel fraguadeversos



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