"Padre Eterno, yo te ofrezco la preciosísima sangre de tu
Divino Hijo, Jesús, en unión con las santas misas celebradas hoy en todo el
mundo, por todas las Santas Almas del Purgatorio, por todos los pecadores en
todas partes, por los pecadores en la Iglesia universal, para aquellos en mi
propia casa y también dentro de mi familia. Amén."
lunes, 8 de abril de 2019
Oración de sanación
Señor, Tú eres la luz del mundo y a través de tu luz quiero vivir
mi vida en pro del amor y la verdad. Ayúdame a entender que no merece la pena
gastar mi vida en cosas pasajeras.
No quiero vivir haciendo las cosas dejándome llevar por lo que
siento, sino que debo hacerlas por el amor de tu Nombre, sabiendo que darán
frutas para Ti.
Mi tesoro, mi luz, mi salud es la fe que en Ti tengo depositada, y
para que esa luz nunca se apague, debo recurrir a la gracia de tus Sacramentos,
al encuentro diario contigo.
Regálame los dones y las gracias necesarias que me ayuden a cumplir
con la misión del amor y dar lo mejor de mí, entregándome desinteresadamente al
servicio de los demás.
No quiero sucumbir ante la indiferencia del mundo que ya ha
endurecido a tantos corazones, transformándolos en personas que se creen
autosuficientes, y que con el tiempo reniegan de tu amor y te desprecian.
Dios mío, Señor de mi vida, separado de Ti, nada puedo hacer, pero
Contigo hasta lo imposible puede hacerse realidad. Que mi mayor y único tesoro
seas Tú.
Dame tu fuerza para vencer esos deseos de alcanzar éxitos y
riquezas materiales y pasajeros que en nada fructifican mi amor; que sólo
busque tesoros espirituales de los que voy a rendirte cuentas en el atardecer
de mis días.
Confío en tu amor, confío en tu gracia para hacer de mi vida un
reflejo de tu misericordia y de tu pasión por que todos conozcamos tu inmenso
amor y lo pongamos en práctica.
Amén
sábado, 6 de abril de 2019
RELACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN CON LA EUCARISTÍA
Virgen de la Eucaristía , fue encontrada en Tucuman
No existe unión más perfecta que la del Señor con su Madre, porque no existe santidad mayor de una creatura humana que la de la Virgen Madre. La unión íntima en la carne, del Hijo de Dios hecho hombre en María, se prolonga en la Eucaristía.
Ella es la Madre del Verbo Divino encarnado en su seno. Ella es la primera
adoradora, Ella es el Modelo y la Madre de la Iglesia.
Ella es la Mujer de la Eucaristía.
La primer Misa y las primeras Misas en los Evangelios nada se dice sobre la presencia de la Madre del Señor en la Última Cena. Sin embargo, sabemos -porque está en las Escrituras- que María estaba presente en el Calvario y que después de la Ascención del Señor se reunía con los discípulos para orar en la misma sala alta de la Última Cena. A partir de entonces, ciertamente estaba Ella también presente en las celebraciones de la Eucaristía -llamada«fracción del pan" (Hch 2:42)-, como nos lo refiere san Lucas en los Hechos de los Apóstoles.
Nuestra imaginación no puede alcanzar ni remotamente Cómo habrá sido la participación de la Santísima Virgen en la celebración eucarística ni, con mayor razón, cómo vivía la sagrada comunión. Sí es posible, en cambio, recrear el gesto corporal de adoración cuando recibía el Cuerpo de su Hijo en la comunión sacramental. En ese sentido resulta inspirada la representación del místico momento que se puede admirar en el sagrario de la cripta de la Basílica del Santísimo Sacramento de Buenos Aires, donde se ve a Nuestra Señora, arrodillada,recibiendo en la boca la Sagrada Comunión de manos de san Juan Apóstol.
Cuando la Santísima Virgen escuchaba que los apóstoles pronunciaban las palabras de su Hijo de la Última Cena en la celebración de la “fracción del Pan”: "Esto es mi Cuerpo, que será entregado por vosotros" (Lc 22,19), sabía Ella que ¡era el mismo cuerpo que había concebido en su seno! Para María, recibir la Eucaristía debía de significar acoger de nuevo en su seno el corazón que había latido al unísono con el suyo y revivir lo que había experimentado a los pies de la cruz.
Del libro: “ Maria, la Eucaristía y el final de los tiempos”
Padre Justo Antonio Lofeudo MSE
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10211241043740937&set=a.1002754888187&type=3&theater
lunes, 1 de abril de 2019
Oración de sanación
Señor, te alabo con todas las fuerzas de mi corazón. Te agradezco
haber entrado a mi vida y darle el cambio que necesitaba para alcanzar la
felicidad.
Tú eres la luz del mundo, esa que vino para sacarnos de nuestros
errores, que con tu amor viniste a sanarme y a guiarme por el camino de la
salvación.
Tú nos das a tu manera lo que necesitamos y lo que pedimos con
insistencia, pues Tú lees los corazones y sabes que es lo que más nos conviene.
Tus milagros no los realizas para satisfacer la curiosidad, sino
para ayudar a los sufren y acuden confiados a Ti. Por eso pongo mis sueños en
tus manos
Ven Señor, aleja de mí toda angustia que me tiene anclado a un
pasado desolado. Tú todo lo puedes, Tú todo lo sanas, basta con que yo tenga
fe.
Reconozco que no soy digno de Ti, que con mis pecados te ofendo;
pero Tú me limpias, me haces nueva criatura, me levantas y me haces renacer.
Te entrego ahora todas mis cargas y preocupaciones. Confiado en que
ya me estás bendiciendo, repito a viva voz: "Señor, creo, pero aumenta mi
fe"
Quiero vivir una fe que arda de deseo hacia Ti, esa fe que va más
allá de mis posibilidades y me hace creer que puedo lograr lo que me propongo.
Amén
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

